jueves, 3 de septiembre de 2009

Septiembre, mes de la Patria.

Vamos subiendo la cuesta, que arriba mi calle se vistió de fiesta…dice Serrat.
Llegamos al mes de septiembre y comienza una hermosa fiesta en mi país. Vamos viendo:
El día sábado 5, partido de fútbol contra Venezuela. Si les ganamos: fiesta, alegría, celebración, destrucción, vandalismo.
El día miércoles 9, partido de fútbol contra Brasil. Si les ganamos o empatamos: fiesta, alegría, celebración, destrucción, vandalismo; pero ahora del grande pues, no siempre se le gana o se le empata a Brasil, ¿no les parece? Harto daño, y no solo en Santiago pues ¡cómo se le ocurre! Si somos chilenos en todo Chile, y la alegría es tanta, pues. ¡Viva Bielsa! Convidémoslo al club de La Unión para que se mande un discursito y nos deje a todos embobados.
El día viernes 11 la mitad celebra el pronunciamiento militar y la otra mitad recuerda con tristeza el día que se terminó la democracia. A celebrar privadamente los unos y a protestar violentamente los otros. ¡Rompamos, pues! matemos algún paco, tiremos molotoves, por los caídos, por el joven combatiente, ¡qué sé yo!
El día jueves 17 se terminan las odiosidades porque se comienza a celebrar la independencia. Vamos a una fonda con mi compadre y en un ratito estamos tirados debajo de una mesa, muertos de curados.
El día viernes 18, de mañanita, nos servimos un buen mariscal y ¡a la fonda otra vez los boletos, pues! Pa’eso estamos en 18. Chichita, arregladito, piscolita, vinito, roncito, y antes de que se nos ocurra ponerle algo dentro del estómago para diluir el alcohol (cultura etílica le llaman) estamos de nuevo en el suelo, con el planeta girando, con la vianda desparramada y nos llevan a la casa en calidad de bultos.
El día sábado 19, después de dormir hasta mediodía nos servimos un ajiaco y nos vamos al parque a ver la parada previa pasada por las fondas del parque. Chichita, arregladito, piscolita, vinito , roncito, y nos vamos a la elipse más curados que el hilo curado para ver desfilar a las fuerzas armadas y de orden. Debe ser la única vez que vemos pasar un paco y no le tiramos un peñascazo. Es que se ven tan gallardos, pues (¿o será porque no nos quedan fuerzas?). A los lejanos e imperceptibles sones de la marcha Radetzky caemos al pasto y no nos levantamos hasta el otro día. ¡Puchas que lo pasamos bien p’al 18! ¿Cierto compadre?
Los demás días hasta fin de mes, no faltará su ataquito a algún predio de la Araucanía o su protestita de esas que aparecen de repente. Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas...
…Vamos bajando la cuesta, que arriba en mi calle se acabó la fiesta.

donbaldomero.

P.S. Elquedijoquehabíaquedarlavidaporlapatriaestabamáslocoporquesito
dosdiéramoslavidaporlapatriaentoncesnoquedaríanadieenlapatriayentoncesnohabríapatriaentonceselquedijoquehabíaquedarlavidaporlapatriaestabamáslocoporquesitodos…

viernes, 7 de agosto de 2009

¿El invento más importante de la historia?

Si se hiciera una encuesta entre muchas personas, de muchas nacionalidades, de muchas etnias, de diversos niveles socioculturales y se les preguntara cuál ha sido el invento más trascendente en la historia de la humanidad, no me cabe la menor duda de que la invención de la rueda aparecería lejos en el primer lugar. Por lo menos eso es lo que me enseñaron desde niño y nunca me atreví a ponerlo en duda, tal vez porque nunca me puse a pensar en ello. Pero he aquí que después de cogitar y cogitar, he llegado a la conclusión de que es un error monumental. La razón de mi antiparadigmática afirmación es que la rueda, sin pretender negar que ha sido un invento muy útil e importante, no ha contribuido más que a facilitar a la humanidad el desplazamiento, ahorrándole una tremenda cantidad de energía y facilitándole la tarea de moverse de un lugar a otro y de transportar cargas. Sin embargo, hay otro invento que marcó el inicio del despertar tecnológico del hombre cual es la imprenta, invento que permitió y facilitó la divulgación del conocimiento para todos. Hasta antes de la invención de la tipografía o impresión con caracteres móviles en el siglo XV, los libros eran escritos a mano lo cual hacía muy difícil y caro el reproducirlos, significando esto que el conocimiento era de poca divulgación, o sea, solamente unos pocos tenían la posibilidad de acceder a él, y si le agregamos el factor oscurantismo que impedía que se divulgaran materias consideradas de elite (por razones que no son tema de este comentario), entonces muy pocas personas en la Europa medieval tenían la posibilidad de aprender, pensar e inventar basados en los conocimientos adquiridos. Ocurre que de repente, don Juan Gensfleisch más conocido como don Gute por sus más cercanos, inventa una forma de imprimir en serie que permitirá que los libros se hagan accesibles a todo tipo de personas. La explosión del conocimiento que trajo consigo este invento hizo que muchas más mentes tuvieran acceso a las ciencias y a las artes a tal punto que nace el fenómeno conocido como el renacimiento. No es por casualidad que dicho período naciera conjuntamente con el invento de don Gute, el renacimiento es una consecuencia de ello. Mientras más mentes adquirían conocimiento a través de los ahora baratos libros, las probabilidades de que a alguien se le ocurrieran cosas nuevas que antes no existían aumentaron en forma geométrica. Y aparecen los inventores con sus motores a vapor, sus ampolletas incandescentes, sus telégrafos, sus lanzaderas automáticas, basados en descubrimientos casi coetáneos como la electricidad, el magnetismo, las leyes de Newton, etc.
El impacto creado por toda esta marea de divulgación de conocimiento e ideas, de descubrimientos e inventos es tan grande que la sociedad, que hasta entonces es una sociedad mayoritariamente de tipo agrícola, se transforma de manera gradual hasta convertirse en una sociedad mayoritariamente industrial. De alguna manera se pliegan a este movimiento las artes con el advenimiento de genios como Bach, Mozart, Beethoven, Leonardo, Miguel Angel, etc., a pesar de que no me queda claro de qué manera influyó en ellos el fenómeno imprenta.
Y así hasta el siglo XX. Como vemos, con su invento don Juan revolucionó el planeta y fue punto de partida de una evolución tecnológica que no sabemos cuándo ni cómo terminará; se podrá decir que el mundo se encontraba en permanente evolución en esos años, pero esa evolución era muy lenta y nuestro nuevo invento le da una aceleración que cambia en menos de cinco siglos las sociedades que llevaban milenios a un ritmo cansino.
Hace algún tiempo, en alguna conversación se dijo que hoy era muy difícil inventar cosas nuevas, que ya estaba todo inventado. Yo disiento absolutamente de esa idea pues si la imprenta revolucionó las mentes de su época permitiendo que el conocimiento se divulgara, hoy estamos ante la presencia de otro invento aún más revolucionario que aquel y que le dará un impulso muchísimo más grande a la inventiva del hombre. Me refiero a la Internet. Nunca hasta ahora había sido posible que se tuviera acceso a tantas materias de manera tan fácil y expedita como hoy. Nunca el conocimiento había golpeado a nuestra puerta, penetrado en nuestras casas de la forma que lo hace hoy con la Internet. Estamos, en mi humilde opinión, ante una nueva explosión del conocimiento. Si con la imprenta las probabilidades de que a alguien se le ocurrieran cosas nuevas que antes no existían aumentaron en forma geométrica, con la Internet aumentarán en forma exponencial y me gustaría mucho ser testigo de lo que estoy diciendo. Tal vez en unos pocos años más los hechos me den la razón.
Y ahora, ¿Cuál será el invento más importante de la historia? ¿La rueda? ¿La imprenta? ¿La Internet? Se aceptan sugerencias.

Don Baldomero.

P.S. SidonJuanhubierasabidolamediatendaláqueibaaquedarconelplanetanohabríainventadonaca.

lunes, 3 de agosto de 2009

El Padre Forbes.

Corría el año 1962, con nuestras ilusiones a cuestas habíamos llegado a La Gratitud Nacional con el fin de estudiar una carrera técnica que ya habíamos iniciado en una modesta escuela industrial en La Florida, fundada por el Padre Estanislao Kachinsky Q.E.P.D. quien era su Director; el Profesor Jefe era don Manuel Antonio Masvidal Jiménez, ex alumno de la misma Gratitud Nacional a la que llegábamos.
Uno de los primeros mensajes que me dejaron mis nuevos compañeros fue que acababan de perder al más querido de sus educadores en un acto de injusticia total cometida por la dirección del colegio ya que lo habían removido de su cargo porque, decían, era malo que los alumnos se encariñaran tanto con un cura y era malo que un cura se encariñara tanto con un grupo de alumnos. Estoy hablando del Padre José Forbes. Lo añoraban, lo comentaban, lo querían y en cada ocasión que se presentaba, hablaban de él, de que qué estaría haciendo, de que lo habían mandado para no se donde, etc. Los que no le conocimos entendíamos a medias no más eso de encariñarse tanto con él, total, había tantos curas. Otra razón de su traslado parecía ser que les permitía decir su garabatito sin enojarse, lo cual le otorgaba un status superior. Ahí sí que comenzamos a quererlo hasta nosotros que no le conocimos, ¿Garabatos? ¡Puchas el cura choro!
Pasaron los años, se acabaron los estudios secundarios, nos graduamos todos, unos para allá, otros para acá en la vida, pero todos, no me cabe la menor duda, con el sello indeleble de esa gran doctrina moral que nos entregaron nuestros superiores, el Padre Quintín García, el Padre Tadeo Pavicic y su excéntrico hermano el Padre Pedro, el Padre Puchinsky y sus clases de religión (saquen el texto…), el Padre Eliseo Job y todos los profesores que nos habían tenido que soportar y enseñar, el Ñatito de química, don Pepe Agramunt (con quien posteriormente tuve la suerte de encontrarme en mi vida profesional), el Maestro Brokering, el Maestro Moreno (Q.E.P.D.), el Maestro Horta (Q.E.P.D.) y muchos otros de los cuales no me recuerdo sus nombres, no porque esté desmemoriado sino porque era tan volado que en esos tiempos nunca me preocupé de saber como se llamaba cada uno de ellos.
Después de tantos años que han transcurrido desde aquella época, estoy seguro de que mis compañeros de curso sentirán la misma gratitud por La Gratitud que yo siento ahora y que en sus corazones guardan un rincón especial por el Padre Forbes, aún los que no le conocieron.
Hace algunos meses tuve la alegría de reencontrarme con dos de ellos, Sergio Pérez Díaz y el hoy Guatón Jorge Kocik Lukijanova. Viejos, canosos, guatones, pero al estar con ellos se siente la sensación de que estás con tus medios hermanos, de estar en la más absoluta confianza; es lo que nos quedó de esos años en que todos éramos más puros (bueno, no tanto que digamos) e inocentes. Lo más impresionante fue que lo primero que me preguntó el guatón Kocik, fue por el Padre Forbes y por el Padre Quintín García. Me pidió teléfonos, direcciones, e-mails (aclaro que él ha estado desde hace muchos años en el extranjero) y buscando y buscando, los encontré a ambos. Al Padre Quintín en Iquique y al Padre Forbes en un sitio web en el que me di cuenta que la adoración que habían sentido por él mis compañeros, se había multiplicado muchas veces en las personas que ahora lo conocen. ¿Qué tendrá este curita? ¿Todavía se podrá decir garabatos delante de él? Tal parece que es algo más porque tiene una multitud de fans que parecen ser incondicionales; jóvenes, no jóvenes, mujeres, casados, padres de familia, etc.
Deberíamos tener muchos personajes como el Padre Forbes en nuestro país, y deberíamos darles tribuna en los medios de comunicación para que trasciendan aún mucho más a nivel nacional con su mensaje, con su presencia y con su ejemplo. Tal vez si hubiera sido así desde el principio, la cosa habría sido diferente de lo que es ahora, ¿No les parece?

Donbaldomero.

P.S.

¿Yquépasaríasilopostulamosparapresidenteenlugardelosqueustedessaben?

Las comunicaciones, la prensa y la opinión pública.

Difícil tarea se impuso pues, don Baldo, hablar de comunicaciones en tiempos en que hay tantos aparatos para comunicarse, celulares, televisión, e-mails, debe ser complicado…Perdóneme, señora, pero yo no vengo a hablar de aparatos o medios para comunicarse, yo vengo a hablar de comunicaciones desde el punto de vista de lo que las personas transmiten, los mensajes, las conductas, las intenciones detrás de lo que se dice, el cómo se dicen las cosas, en fin, ¡Ah! O sea, ¿acaso alguien me dice algo con mala cara o con buena cara? Bueno, mas o menos; pero si me interrumpe como siempre, le juro que la despido sin indemnización ni recomendaciones, así que calladita mejor. Bueno.
Cuando hablamos de comunicaciones, casi siempre se tiende a pensar en lo que usted dijo, señora, pero las Comunicaciones (así con mayúscula) yo las interpreto como el conjunto de información y mensajes, su contenido, sus resultados conductuales, que circulan entre todos los seres humanos de este planeta. Mirado desde ese punto de vista, el tema comunicaciones es de una importancia capital para explicarse acontecimientos, fenómenos de masas, creencias religiosas, preferencias políticas, amores por la patria, preferencias en el vestir, tendencias del mercado, etc.
El elemento vital en toda comunicación humana es el mensaje. La comunicación es un intercambio de mensajes entre las personas. En términos generales, me atrevería a decir que la mayoría de los mensajes que permanentemente estamos entregando en forma conciente, tiene una intención. Hablamos para pedir, para ofrecer, para advertir, para influir, etc. Esto significa que los mensajes buscan influir en la conducta de los demás, es decir, pretenden cambios conductuales, ya sea para que nos aumenten el sueldo, para que nos compren algo, para que nos lleven a dedo, para que nos crean capaces, para denostar a un adversario, etc., etc.
Obviamente, de esta idea se desprende que una comunicación efectiva es aquella que logró producir el cambio conductual que nosotros esperábamos. Pues bien, para que una comunicación sea efectiva, el mensaje que yo emito (mensaje del transmisor) debe ser lo más parecido posible al mensaje que la otra persona recibe (mensaje del receptor). Esto suele ser difícil; existe un fenómeno llamado entropía de la información, que consiste en la deformación que sufre un mensaje al ser transmitido. Esta deformación se produce por diversos factores tales como capacidad de hablar bien el idioma (o de entenderlo), cultura del transmisor y del receptor, grado de motivación al transmitir el mensaje y grado de atención al recibirlo, elocuencia del transmisor, intereses del receptor, oportunidad en que se entrega el mensaje, etc. y significa que yo entendí una cosa distinta a la que me dijeron. Otra idea que se desprende es que para que una comunicación sea exitosa, es mucho más importante el transmisor que el receptor, ya que el primero sabe lo que quiere y debe aprender a transmitir de la manera que le resulte más adecuada al objetivo que pretende, debe tomar él en cuenta las capacidades del receptor, es él quien conoce el objetivo perseguido, por lo tanto es él quien debe planificar qué, cómo, cuándo y donde entregar el mensaje.
Don Baldo, perdóneme pero quería decirle algo chiquitito, ¿puedo? Sí señora, puede. ¿Y qué pasa cuando un receptor no quiere recibir un mensaje? Buena pregunta; en general, los receptores se supone que son pasivos, y como la pasividad tiende a ser más cómoda que la actividad y el esfuerzo por escuchar ver o leer lo que nos dicen, entonces ese es otro elemento que el transmisor debe tener muy en cuenta. Gracias, señora, de nada, don Baldo. ¡Uy que me entretengo escuchándolo!
Sigamos, lo que estamos descubriendo, nos enseña que el dominio y la comprensión de la problemática de transmitir y recibir mensajes es vital para el éxito de lo que queremos en nuestros desempeños cotidianos. Una persona que conozca a fondo estos temas será una persona que, si lo quiere, tendrá muchas más oportunidades de hacer que los demás hagan lo que ella quiere, para su beneficio y. si resulta que la persona es inescrupulosa, entonces que Dios nos pille bien parados. Ay, don Baldo, no quiero ni pensar qué pasaría si eso lo hicieran a nivel de empresas grandes, con el fin de ganar plata. Pero, señora, si eso es precisamente lo que hacen las grandes compañías en el mundo. El mundo está inundado de mensajes de dos tipos: los mensajes publicitarios y las noticias, y toda esa mensajería es manejada por grandes empresas que usan el dominio del tema comunicaciones para beneficio de algunos, ¿entiende? Desgraciadamente, el beneficio siempre es para algunos pocos y nunca para algunos muchos, con lo cual se acrecientan las desigualdades económicas entre las personas.
Don Baldo, ¿usted es comunista? ¿Por qué lo pregunta, señora? Porque siempre está atacando a los que tienen más y hablando de desigualdades. No soy comunista, señora, lo que pasa es que pienso que si las riquezas fueran repartidas de mejor manera (mejor para los que tienen menos) evitaríamos una serie de problemas sociales que nos afectan. Pero, me está desviando del tema, mejor cállese o la despido. Bueno.
Habíamos dicho que en la medida en que mejor transmitiéramos un mensaje, mejor resultado obtendríamos en nuestras comunicaciones y que para hacerlo había que conocer el proceso. Sigamos.
El proceso comunicativo es un proceso no exento de dificultades, como veremos. Una de las principales dificultades en las comunicaciones es la polarización de las ideas, es decir, que transmisor y receptor sean depositarios de visiones extremas y opuestas. El ejemplo más a la mano es el de los palestinos e israelíes. Estos señores nunca se pondrán de acuerdo si no deponen actuar de manera rígida y no tratan de comprender la problemática del otro: si no lo hacen, nunca tendremos paz entre ellos, nunca se comunicarán. Esto es lo que se llama polarización de posiciones e ideas.
Otro factor que dificulta las comunicaciones es la desigualdad entre transmisor y receptor. A una persona de occidente le cuesta mucho ser entendida en sus mensajes por una persona de oriente y viceversa, por las diferencias culturales entre ellos; las diferencias de nivel socioeconómico, de idioma, de capacidad intelectual, de educación, son todos elementos que dificultan comunicarse y deben ser tomados en cuenta para lograr el éxito comunicacional que queramos. Es por estas razones que las campañas publicitarias son por lo general manejadas dentro del ámbito de un país y, a veces, dentro de una región. ¿Y qué tiene todo esto que ver con la prensa y la opinión pública? Mucho pues señora, la prensa es el principal medio que se usa para influir en lo que la gente debe conocer. La prensa en casi todo el mundo es controlada por grupos determinados que la usan para su propio beneficio presentando hechos y opiniones de manera que hagan reaccionar al ciudadano común como a ellos les conviene. Voy a citar un ejemplo muy doméstico: el Transantiago. En mi modesta opinión el proyecto Transantiago era un proyecto absolutamente necesario para nuestra ciudad. Su implementación iba a ser muy difícil por la complejidad del mismo, por los intereses particulares de algunos y por la natural resistencia al cambio de la población. Lo que correspondía en su momento, era que todos los estamentos de la sociedad santiaguina colaboraran para su rápida implementación, pero ello no fue posible porque había demasiados interesados que no querían que fuera un éxito. ¿Y por qué, don Baldo? Porque su fracaso le aportaba dividendos políticos a la oposición, por lo tanto, comenzaron una guerra de desprestigio en todos los medios de prensa presentando solamente los acontecimientos negativos del proyecto (que sí los hubo) y nunca apoyándolo. De esta manera generaron en la mente de la población una especie de animadversión al solo escuchar del tema, sentimiento que cuesta mucho erradicar, ¿comprende? ¿Se da cuenta de cómo la prensa influye en la opinión de la gente? ¿Se da cuenta como nos modelan la mentada opinión pública? Uy sí, don Baldo, ahora que me lo dice me doy cuenta. Bueno, eso es lo que pasa con las comunicaciones manejadas de manera estudiada en provecho de algunos pocos. Me imagino, don Baldo, que será lo mismo con la publicidad, ¿cierto? Muy bien, señora, lo mismito no más es, pero de la publicidad hablaremos en otra ocasión pues merece un capítulo aparte. Digamos, como corolario, que las personas deberían ser capaces de darse cuenta de las intenciones detrás de los mensajes que nos inundan, de manera de actuar acertadamente, pero como la ley del menor esfuerzo dificulta que nos pongamos a pensar cuando recibimos mensajes, entonces nos hacen papilla. ¿Qué significa colorario, don Baldo? Corolario, señora, corolario. Es algo así como una idea que se deduce de algo expuesto, de algo demostrado, que en este caso vendría a ser todo lo que le he hablado sobre las comunicaciones. ¿Y por qué dice usted que nos hacen papilla, don Baldo? Porque sin darnos cuenta nos obligan a comprar lo que ellos quieren vendernos, sin darnos cuenta nos obligan a votar por quién ellos quieren, a odiar o amar a quien ellos quieren, etc., etc. ¿Y quienes son ellos, don Baldo? La respuesta a esa pregunta es comprometedora. Hugo Chávez diría que ellos son el imperio, que pretende controlar el mundo; los de oposición al gobierno en cualquier país, dirían que ellos son el gobierno que se encubre en un manto de mentiras; el gobierno de corte izquierdista, en cualquier país, diría que ellos son los oligarcas que no están dispuestos al reparto equitativo, etc. Chuata, don Baldo. Sí, señora, chuata, como vemos, la culpa la tendrán aquellos que nosotros pensemos y nosotros pensaremos de acuerdo a lo que nos hayan informado a través de los medios de comunicación. Chuata, otra vez, don Baldo, puchas el monstruo pa’ grande. Si, mi querida señora, veo que usted ha comprendido muy bien mi mensaje, que, como todo buen mensaje, tiene una intención detrás que pretende modificar su conducta. ¿Y que quiere que haga ahora, don Baldo? Que cuando vea la tele, vea los puros monitos, que cuando lea el diario, lea los puros sudokus y que si lee un libro, solamente lea las páginas de canto porque ese es uno de los pocos lugares en que estoy seguro no encontrará mensajes intencionados.

Don Baldomero.

P.S. FalabellaBancoSantanderMovistarNestléElMercurioSoproleEntelLan

Reflexiones sobre los fatales accidentes de tránsito juveniles.

Vidas truncadas en la plenitud de su desarrollo, ilusiones y sueños rotos por la fatalidad y la mala suerte, congojas llantos y pesares entre los familiares y amigos, preocupación de autoridades y legisladores quienes se apresuran a tomar acciones para prevenir estos lamentables hechos que cada cierto tiempo nos golpean y que se llevan con violencia las vidas de adolescentes, y a veces niños, en una incomprensible fatalidad del destino.
Mucho dolor nos causan estos accidentes (lógicamente me incluyo y adhiero al dolor), pero creo que como sociedad deberíamos hacer algo más de lo que hemos hecho hasta ahora.
Se legisla para endurecer la ley del tránsito. Se ha inventado un sistema de puntos que serán descontados de acuerdo al nivel de pecado de cada conductor. Loable, brillante, el descueve (perdonando la expresión). Pero el tema es que nadie se preocupa de la raíz del problema, nadie apunta al génesis de los hechos, a nadie le interesa porque si lo hacemos estaremos todos fritos. ¿Cómo así, don Baldo? Muy sencillo, señora. Todos los accidentes fatales de adolescentes se producen después de un carrete. Entre la disco y las casas de los jóvenes que regresan muertos de curados, en el auto del papá y que se ofrecen para ir a dejar a los demás a sus casas. ¿Qué veo yo en este simple y corto espacio de tiempo? ¿Qué ve, don Baldo? Veo juventud que, en una legítima búsqueda de sensaciones nuevas, se emborracha (¡sírvete un trago po’s Fulano oh! no seay poco hombre, lorea Mengano, el Fulano no quiere tomarse un trago, ya po’s compadre, póngale, ¿esoo! así me gusta, esa es de hombres) y se droga (¡noo! mi hijo no, no sea hocicón). Veo adolescentes que dominan a sus padres quienes están demasiado cansados de lidiar con los querubines y ceden y les facilitan el auto para quedar tranquilos y poder seguir viendo la tele, para terminar de una vez con la eterna pelea de los viernes y los sábados en la noche (déjalo, viejo, ¿qué le va a pasar? capaz que los cogoteen si van a pie, vengacostalche). Veo autoridades policiales que no tienen ningún interés en hacer prevención de estos hechos. Si yo fuera paco, me instalaría todas las noches fuera de los lugares de fiesta, discotecas, casamientos, boites, asados, etc, y me haría el pino pasando partes a los choferes que salen de ellas; alcoholemia habemus señor conductor; venga para acá; lo siento mucho pero está pasadito, vamos para allá (para la comisaría). Aló papá, aquí tenemos a su niño, muerto de curado y pasado al tribunal; haga el favor de levantarse y venir a responder porque si no…Qué se habrán creído estos pacos tales por cuales que no respetan el sueño ni los derechos humanos de los ciudadanos? Vieja, voy a tener que ir a la capacha a sacar al querubín porque parece que lo pillaron con trago. ¿Se imaginan la media tendalá que quedaría? Haríamos renunciar hasta al general director. ¿Y por qué, don Baldo? ¿Qué no ve que vamos todos en la parada? ¿quién no sale medio cufifo de un casamiento? ¿quién no le pone entre pera y bigote en un asado? ¡Ese es el problema! Hasta ahí no más llegó mi idea. Sin embargo, eso es lo que hay que hacer, como dijo Galileo, en realidad don Gali dijo “e pure si muove”, pero igual viene al caso.
El tema del adolescente que manda en la casa es la principal causa del problema. Hoy los padres son incapaces de impedir que los jóvenes tomen. Ni siquiera son capaces de impedir que se emborrachen, menos de que vayan a divertirse con los amigos, menos que regresen a una hora razonable. Lo único que hacemos es dar la carabinerística orden, cuando se van, diciendo: ¡tenga cuidado pués! y con eso ya hemos cumplido con nuestro deber de formadores. Es demasiado difícil lidiar con los jóvenes. Con esto de los derechos humanos, con la no violencia, con el acuérdate que tu también fuiste joven, con la mamá remando contra el papá (vengacostalche mejol). El problema es que cuando ocurre el percance, los padres deudos darían su vida por haber dedicado más energía, por haber pasado a llevar esos derechos juveniles, si eso les trajera de vuelta la vida de sus hijos.
Dejo lanzada la idea. Creo que lo de esperar a la salida de las fiestas es una gran solución en vista de que dominar a los muchachines en la casa es tan difícil. Incluso se podría complementar con una modificación a la ley del tránsito: aplicar la misma pena que al chofer, a todos los acompañantes, por colusión para cometer un delito. Estoy seguro que ocurriría una de estas dos cosas: se solucionaría el problema en forma gradual o terminaríamos por abolir la ley debido a la imposibilidad de su aplicación. Ya pues don Baldo, deje de amargarse por cosas que no puede controlar, vengacostalche mejol, ¡epa, epa!


Donbaldomero.

P.S. Elqueestélibredepecadoquelancelaprimerapiedra.

jueves, 7 de mayo de 2009

Se robaron la regalona.

La habíamos comprado con mucho sacrificio. Era una Chevrolet Combo del 2000 que habíamos rematado en un banco gracias a un contacto, y que estaba en un garage reparada después de un siniestro. Felices, orgullosos, teníamos camioneta y ahora podíamos hacer los despachos de manera más digna, antes los hacíamos o en el auto, o en un carro tirado por el auto, (¡ordinariazo, pues!). Le vamos a imprimir la imagen corporativa de la empresa, decíamos, y le asignamos un colaborador para que la manejara y la cuidara y la lavara y la arrullara tal como uno arrullaría a una regalona por la cual hubiera pagado 2,5 palos.
Y se usó, bastante, sirvió para mover mercaderías hacia y desde, a veces para llevar personal hacia y desde; el problema fue que el supuesto colaborador era más un descolaborador que lo otro y con el pasar de los meses la regalona comenzó a ajarse, comenzó a percudirse, producto del uso, nos decían, pero yo creo que era más producto del mal uso que del uso. ¡Ay, don Baldo, usted siempre tan negativo! me retaban. Pero ya no era la misma del comienzo; que le habían robado la radio, que la habían chocado por culpa de otro que arrancó, que ya no tenía espejo retrovisor, que aún conservaba ripio, (sí, ripio o áridos) en partes ocultas del piso de la carrocería, en fin, ya no era la misma. Tenía, la regalona, la rara característica de que le pasaban cosas sin que ningún humano interviniera por lo cual no era posible evitar los problemas. ¿Cómo luchar contra fantasmas?
Un fatídico día viernes en la tarde, después de la hora de trabajo, de adentro de la fábrica, la regalona desapareció. ¡Se peyó! dijo el niñito. Y no la vimos más. Se hizo la correspondiente denuncia en carabineros (nótese que escribí carabineros con minúscula), se le asignó un número de no sé qué cosa, y a esperar, nos dijeron; estos vehículos aparecen a los pocos días, nosotros les avisaremos. El robo fue muy raro. No hubo forzamiento de chapas ni candados y del recinto nadie la vio salir. Y esperamos. Cada cierto tiempo íbamos a preguntar y nos respondían; Negativo, no hay ningún reporte, si hay novedades le avisaremos.
Pasó un año hasta que un buen día apareció un señor carabinero por la portería preguntando por nosotros a una hora no hábil. Al día siguiente acudimos para saber qué novedades habían y nos comunicaron que la regalona estaba encorrales (como un animal, ¿se imaginan?); fuimos a corrales por allá lejos, preguntamos, y ahí estaba ella, agachadita y humilde como si hubiera sabido siempre que no había buenas intenciones con ella. No nos dejaron ni acercarnos a ella. Estaba toda piñinienta, parecía piltraja, más que cuando la teníamos nosotros y juraría que tiró a reconocernos porque meneaba el parachoques trasero como si fuera una verdadera colita. Cuando, pasadas las emociones del reencuentro, quisimos llevárnosla de vuelta al hogar, el funcionario de corrales no nos dejó aduciendo que teníamos que pagar estacionamiento. ¿Y cuánto será eso, caballero? preguntamos. Tres millones de pesos, escupió luego de sacar unas cuentas y mirar una serie de papeles. ¿Y por qué tanto, caballero? nos atrevimos a preguntar suavecito para que no se fuera a enojar. Lo que pasa, volvió a escupir, es que este vehículo lleva acá casi un año; desde el tanto del tanto del tanto, por lo que el estacionamiento cuesta lo que dije; la mandó para acá Carabineros (nótese que se refirió respetuosamente, con mayúscula) porque apareció botada en tal y tal parte. La fecha coincidía con el día pasado mañana del día cuando nos la robaron y el lugar coincidía con tres cuadras lejos de nuestra fábrica. ¡Que raro! ¿cierto? Como no teníamos la plata para retirarla, el funcionario de corrales nos amenazó con que en una semana más se cumplía el plazo para retirarla y que si no la retirábamos, iría a remate. Parece que la cara que teníamos daba mucha pena porque de repente nos dijo que por seiscientos mil pesos podíamos retirarla, claro que sin dejar constancia. Les juro que me emocionó la buena voluntad del funcionario de corrales. Sacrificaba ingresos por ayudarnos. Noble, un santo. No teníamos esa cantidad así que no tuvimos que retirar y pensar cuál sería nuestro próximo paso. En realidad, nuestro próximo paso obligado ha sido la resignación porque hasta la fecha no nos ha sido posible recuperar a la regalona a pesar de los esfuerzos y antesalas que hemos tenido que hacer. Cuando a un funcionario le manifestamos la falta que nos hacía (en nuestros afectos, no en nuestras actividades), este señor nos dijo que la culpa la teníamos nosotros por encariñarnos tanto así que la próxima vez, pordiosito que no vamos a querer a ninguna, nunca más..

Don Baldomero.

P.S. Juroqueloquecontéesciertoysialguienquierenombrespuedodárselos.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Y el otoño ya llegó.

Algunas personas, todos en realidad, dicen que, en nuestro hemisferio, el otoño comienza el 21 de abril y termina el 21 de junio, fecha que marca el comienzo del invierno. Pues bien, yo tengo otra visión del tema:
Si dividimos el año en cuatro estaciones de tres meses cada una y si definimos que el verano y el invierno son las estaciones de mayor calor y de mayor frío respectivamente, entonces el día de mayor calor debería ser justo en la mitad del verano, o sea, el 5 de febrero pero resulta que el día de mayor calor (teóricamente claro, ese día podría estar nublado) es el día 21 de diciembre ya que ese día el sol estás más al sur en nuestro hemisferio; esto significa que el verano debería empezar un mes y medio antes del 21 de diciembre y terminar un mes y medio después de dicha fecha. Esos dos límites definirían los tres meses de mayor calor del año, o sea el verano, desde el 6 de Noviembre hasta el 5 de febrero. A continuación vendría el otoño, desde el 6 de febrero hasta el 5 de mayo, el invierno desde el 6 de mayo hasta el 5 de agosto (con el 21 de junio justo en el medio) y la primavera desde el 6 de agosto hasta el 5 de noviembre.
Parece que tengo razón pues casi todos los años, los días de mayor calor son alrededor del 21 de diciembre y los de mayor frío, alrededor del 21 de junio y la flores de algunos árboles de estación comienzan a aparecer en agosto, que según mi teoría ya es primavera. Según la convención actual, el mes de agosto es pleno invierno, sin embargo las flores aparecen en agosto. ¿Se equivocaron las flores? ¿Por qué habrán elegido las fechas que se eligieron para marcar las estaciones? Tal parece que se equivocaron y ahora no se les puede decir nada porque ya están todos muertos y a los muertos no se les debe pelar (a pesar de que a mí me encanta pelar a los muertos porque los muertos no se pueden defender). ¿Se imaginan lo lindo que sería tener el 18 de septiembre en plena primavera y no en invierno? Capaz que hasta no hubiera nunca más una lluvia para las ramadas. Vamos a tratar de convencer a las autoridades para que cambien el sistema, ¿les parece? Si alguien está en desacuerdo (con mi teoría, no con lo de convencer a las autoridades), por favor que me contacte para discutirlo.

Don Baldomero.

P.S. DicelaseñoranolehagancasoadonBaldoporqueestámáslocoqueunacabra.

lunes, 4 de mayo de 2009

Tres bellas, qué bellas son.

Esta es una de las tantas rutinas que hace muchos años nos presentaban Los Caporales, en la radio, cuando nos visitaban una vez al año y que la quiero compartir con ustedes.
Se trata de un hombre joven que visita diariamente a tres hermanas casamenteras, hijas de doña Encarnación, una matrona de 120 kilos, viuda y cuya única preocupación es casar bien a sus hijas, Soledad, Silvia e Isabel. Como pasan los meses y el muchacho no manifiesta preferencia por ninguna de ellas, se ponen de acuerdo y le conminan a decidirse. Joven, dice doña Encarnación, ya es tiempo de que usted nos diga cuál de mis hijas será la elegida por su corazón; si usted no lo hace, entonces nos veremos obligadas, muy a pesar nuestro, a suspender sus visitas a nuestra casa. El presionado doncel les responde que al día siguiente les traerá un escrito en el cual verán cuál es la elegida.
Al día siguiente, les entrega el escrito que decía:
Tres bellas qué bellas son cual de las tres ha de ser la que ama mi corazón será Soledad no es Silvia tampoco Isabel que no es poca su beldad.
Tal como se ve, sin signos de puntuación. Al leerlo le plantean que no está clara su preferencia por faltar la puntuación y él les dice que la puntuación es tarea de ellas. Cada una de las doncellas se retira a su dormitorio a meditar y él se retira a su casa. Al poco rato ellas se juntan y exponen su parecer.
Soledad presenta el siguiente escrito:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? Será Soledad. No es Silvia. Tampoco Isabel, que no es poca su beldad.
Por lo tanto, dice, es a mí a quien quiere. No, dice Silvia, el escrito debe puntuarse así:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No. Es Silvia. Tampoco Isabel, que no es poca su beldad.
Es a mí a quien desposará, a lo cual Isabel replica con su propia puntuación:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No es. ¿Silvia? Tampoco. ¡Isabel! Que no es poca su beldad.
Al ver las tres niñas que han sido víctimas de una burla, llaman a su madre quien cita al solicitado galán a explicarse. Este les replica que la puntuación del escrito es como sigue:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No es. ¿Silvia? Tampoco. ¿Isabel? ¿Qué? ¡No! Es poca su beldad.
¿Adivinan con quien tuvo que casarse el afortunado? Con doña Encarnación.

Don Baldomero.

P.S. Silapuntuaciónestanimportante¿porquélausamostanpoco?

Un hada buena.

Este era un país al que su topografía le hacía el mejor dotado del mundo para producir energía eléctrica por medios hidráulicos; tenía un desierto con la mayor radiación solar del mundo; contaba con un archipiélago con los vientos más poderosos del planeta; contaba con los mayores géiseres jamás vistos; tenía en su norte miles y miles de hectáreas de terrenos desérticos no aprovechados y en su sur millones y millones de metros cúbicos de agua en sus ríos; tenía serios problemas de contaminación por material particulado en el aire de sus principales ciudades y se había convertido en el primer productor de cobre del mundo. Sin embargo, el 50% de la electricidad que producía era a petróleo o carbón, no era capaz de producirla por medios solares o eólicos o geotérmicos; no era capaz de llevar el agua de sus ríos sureños al desierto para pintarlo de verde; lo único que hacía para limpiar el aire de sus ciudades era suspender temporalmente el uso de las fuentes contaminantes en lugar de cambiar las tecnologías que contaminaban; vendía al mundo su producción de cobre sin ningún valor agregado, solo como metal bruto (a veces ni siquiera como metal sino como mineral); todo porque cada vez que alguien quería avanzar, no avanzaba, porque entre autoridades y oposición gastaban todas sus energías en pelearse unos con otros en lugar de preocuparse de cosas trascendentes y cuando a alguien se le ocurría desarrollar un proyecto de energía eléctrica hidráulica o de las otras, se levantaban miles de voces azuzadas por abogados inescrupulosos para oponerse y robar dinero.
Hasta que un hada llegó al país y tocó todo con su varita mágica pasando por todos sus rincones, de norte a sur, esparciendo sus ilusiones a todos los habitantes sin excepción y sin dejar nada ni nadie sin tocar.
Desde ese día se produjo un milagroso despertar general y lo primero que ocurrió fue que todos comenzaron a remar para el mismo lado y el país comenzó a desarrollar proyectos de generación eléctrica por métodos limpios, llevó agua hasta sus desiertos con bombas movidas por electricidad generada en los mismos desiertos con la luz del sol y los convirtió en vergeles en los cuales se producían granos para producir biodiesel, alimentos para ganado que servía para alimentar a su población y productos agrícolas para exportar; en las ciudades del norte instaló grandes fábricas y procesó la mayor parte del cobre que extraía vendiéndole al mundo conductores, planchas y otros elementos con valor agregado; en los archipiélagos del sur instaló plantas eólicas y en el norte instaló plantas geotérmicas de electricidad y tuvo energía suficiente para eliminar de las casas y edificios la calefacción a petróleo o gas mediante la mejora de las redes de transmisión eléctrica y eliminó el petróleo del transporte interurbano, el que se hizo a partir de entonces en trenes eléctricos. Todo esto lo hizo menos dependiente del petróleo (y del gas de otros países), comenzó a generar menos dióxido de carbono con lo cual dejó de colaborar con el calentamiento global, generó muchísimos empleos y todos tenían trabajo y como los hombres ya no se quedaban en la casa porque todos iban a trabajar, entonces las mujeres se pudieron quedar en sus casas a atender a sus hijos pequeños y la delincuencia y la drogadicción bajaron y todos…Don Baldo, don Baldo, ya pues, despierte que lo buscan, ¿cómo se le ocurre quedarse dormido en horas de trabajo? ¿Qué no durmió anoche? Ay señora, si usted supiera. ¿Si supiera qué, don Baldo? ¿Y esa cara de felicidad, don Baldo? ¿Qué le pasa? Lo que ocurre, señora, es que estaba soñando y lo último que me acuerdo es que las mujeres ya no salían a trabajar y se quedaban en sus casas. Por Dios, don Baldo, usted si que es machista.

Don Baldomero.

P.S. ¿Quéhabrápasadoconelrepartodelasriquezas?Parecequevoyatenerqueseguirdurmiendo.

domingo, 26 de abril de 2009

La Creación.

A ver señora, ponga mucha atención porque le voy a leer un pasaje de la Biblia para que lo interprete. A mi me enseñaron Biblia en el colegio, don Baldo. Silencio, escuche señora:
En el comienzo de todo, Dios creó el cielo y la tierra. La tierra no tenía entonces forma alguna; todo era un mar profundo cubierto de oscuridad, y el espíritu de Dios se movía sobre las aguas.
Apague ese teléfono, señora. Es que me llama un cliente, don Baldo.
Dios dijo: ¡Haya luz! Y hubo luz. Al ver Dios que la luz era buena, la separó de la oscuridad y la llamó día, y a la oscuridad la llamó noche. De este modo se completó el primer día. Después Dios dijo: “Haya una bóveda que separe las aguas, para que queden separadas.”
Aló, si. Con ella. Hola cómo está. Mañana sin falta, a más tardar pasado mañana a primera hora después de doce despachamos.
Y así fue. Dios hizo una bóveda que separó las aguas: una parte de ellas quedó debajo de la bóveda y otra parte quedó encima. A la bóveda la llamó cielo. De este modo se completó el segundo día.

Don Baldo, a propósito, ¿mandó la cotización por la estructura de la bóveda? Señora, estamos en clases de religión.
Entonces Dios dijo: Júntense en un solo lugar las aguas que están debajo del cielo, para que aparezca lo seco.

Podríamos mandar a comprar unas bebidas, don Baldo. No señora, en clases no se bebe.
Y así fue. A lo seco, Dios lo llamó tierra, y a las aguas que se habían juntado las llamó mar. Al ver Dios que todo estaba bien, dijo: Produzca la tierra toda clase de plantas, hierbas que den semilla y árboles que den fruto. Y así fue. La tierra produjo toda clase de plantas: hierbas que dan semilla y árboles que dan fruto. Y Dios vio que todo estaba bien. De este modo se completó el tercer día. Entonces Dios dijo: Haya lumbreras en la bóveda celeste, que alumbren la tierra y separen el día de la noche, y que sirvan también para señalar los días, los años y las fechas especiales.

Don Baldo, tenemos que cotizar las lumbreras para el galpón, que no se nos vaya a olvidar. Lo que no se le tiene que olvidar, señora, es lo que le estoy leyendo. Le voy a hacer una interrogación con nota. Entonces léamelo de nuevo, porfa.
Y así fue. Dios hizo las dos lumbreras: la grande para alumbrar de día y la pequeña para alumbrar de noche. También hizo las estrellas. Y puso Dios las lumbreras en la bóveda celeste para alumbrar la tierra de día y de noche, y para separar la luz de la oscuridad, y vio que todo estaba bien. De este modo se completó el cuarto día. Luego Dios dijo: Produzca el agua toda clase de seres vivos, y haya también aves que vuelen sobre la tierra. Y así fue. Dios creó los grandes monstruos del mar y todos los seres que el agua produce y que viven en ella, y las aves. Y al ver Dios que todo estaba bien, bendijo a los seres que había hecho. Les dijo: Tened muchas crías y llenad los mares, y haya muchas aves en el mundo. De este modo se completó el quinto día. Entonces Dios dijo: Produzca la tierra toda clase de animales domésticos y salvajes, y los que se arrastran por el suelo. Y así fue. Dios hizo estos animales y vio que todo estaba bien. Entonces dijo: Ahora hagamos al hombre. Será semejante a nosotros, y tendrá poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y los salvajes, y sobre los que se arrastran por el suelo.
¿Y a la mujer, don Baldo, dice cuando la hizo? Al hombre en sentido genérico, señora, no sea bruta, cuando dice hagamos al hombre se refiere a la raza humana; el problema de los sexos es posterior. ¡Ah!

Cuando Dios creó al hombre, lo creó semejante a Dios mismo. Hombre y mujer los creó, ¿vio señora? y les dio su bendición: Tened muchos, muchos hijos; llenad el mundo y gobernadlo; dominad sobre los peces, las aves y todos los animales que se arrastran.
Por eso yo tengo cuatro hijos, don Baldo. No, señora, usted tiene cuatro de puro viciosa, no por seguir ningún mandato divino.
Después les dijo: Mirad, yo os doy todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. Todo eso os servirá de alimento. Pero a los animales salvajes, a los que se arrastran por el suelo y a las aves, les doy la hierba como alimento. Así fue, y Dios vio que todo lo que había hecho estaba muy bien. De este modo se completó el sexto día. El cielo y la tierra, y todo lo que hay en ellos, quedaron terminados. El séptimo día terminó Dios lo que había hecho, y descansó. Entonces bendijo el séptimo día y lo declaró día sagrado, porque en ese día descansó de todo su trabajo de creación.
¿Cuál es su principal conclusión, señora? ¡Puchas que es trabajador Dios, don Baldo! No, señora, la principal conclusión que se saca de esta lectura, que en el caso suyo es una oidura, es que Dios tuvo mucho miedo de haberse equivocado por lo cual implementó el control de calidad desde el principio para no embarrarla. ¿Capice? No me queda claro, don Baldo. ¿No dicen que Dios no se equivoca? Así he oído, señora, la verdad es que no entiendo mucho esta parte. Tal vez eso de que no se equivoca no es tan así, pero se contrapondría con la definición de Dios que dice que es el ser infinitamente perfecto, creador del cielo y de la tierra; o bien quien escribió el Génesis le puso demás con eso de que Dios vio que lo que hacía era bueno, ¿para qué necesitaba verlo, si era Dios? No sé po’s don Baldo, el profesor es usted. Entonces, si le puso en demasía, ¿cómo vamos a saber si lo demás del Génesis no está también exagerado? Voy a tener que buscar en la Internet. Fin de la clase.

Don Baldomero.

P.S. Diosinventóelcontroldecalidadynosotrosnoloempleamosnunca.

sábado, 18 de abril de 2009

Comentario Deportivo.

Lamentable lo que pasa en el cacique. Tanta alharaca por unos traguitos demás. Que estos caballeros son buenos para la rayuela corta no es ninguna novedad. ¿Cuántos, en Chile, no son buenos para la rayuela corta? Si aplicamos las estadísticas del país, resulta que los acusados deberían ser más. ¿Qué ocurre? Ocurre que algunos que no han sido nombrados y que también le hacen entre pera y bigote, se abstienen porque son un poco más profesionales que los nombrados, eso es lo que ocurre.
Con la declaración final del Barti sería de esperar que los directivos no se quedaran en puras declaraciones de unidad y arengas para ganar al rival de turno. El Barti ha hecho una declaración grave (aunque las mañas declaradas sean casi vox populis) y el directorio tendrá que tomar alguna medida so pena de aparecer coludido (¡qué palabra más de moda!) con conductas que no le convienen a nadie, ni al fútbol chileno, ni a los niños que miran el espejo, ni menos al cacique que debe ser un ejemplo de profesionalismo y entrega por la camiseta. A menos, claro, que todo esto sea una estratagema para hacer volver a Borghi que aparece silenciosa pero deslealmente acechando entre las tinieblas.
No me gustaba el Barti. No me gustaba porque llegó al cacique en una forma que se prestó para malos entendidos. Renuncia a la U de Concepción sin una razón aparente, cuando Astengo estaba teniendo problemas y llega al club de sus amores para desplazar a éste, lo cual seguramente hirió más de algún corazón juvenil de estos idealistas deportistas que se estaban encariñando con él. Entonces yo pensaba que se estaba materializando una especie de justicia divina por haber obrado mal. Ojalá lo quiten, decía yo muy para mis adentros. Si mal no recuerdo, se estaba produciendo lo mismo que le pasó a Espina después que le quitó la pega a Dabrowsky, ¿se recuerdan?
Tengo una teoría con el fenómeno del cacique. Siempre me he preguntado ¿cuál es la razón de que sea el equipo más ganador del país? ¿por qué equipos que llevan una excelente campaña caen cuando les toca enfrentarlo? La expongo:
Cuando se le pregunta a los chilenos, especialmente a hombres, por el equipo de sus preferencias, creo que de cada diez entrevistados, seis al menos responden que le gusta el cacique. Pues bien, si esta pregunta se hace entre los futbolistas profesionales, no hay ninguna razón para que la proporción sea distinta. Un jugador puede estar jugando en otro equipo, pero su corazón siempre estará con el equipo de sus amores. ¿Qué pasa entonces con ese jugador cuando le toca enfrentarlo? Normalmente vemos que le ponen empeño, que traspiran, que chutean al arco, pero lo que no podemos comprobar es que el chute se fue desviado porque no hicieron puntería, porque en el fondo no querían herir al rival, porque no querían ganar el partido. Entonces ocurre que en la cancha hay un equipo con diez jugadores vestidos de blanco y con cuatro o cinco vestidos de otro color, jugando por el equipo rival pero haciendo lo posible (no tanto que se note pues) para que no le ganen al eterno campeón. Con semejante fuerza, hasta quién no sale campeón, pues. Y esto ocurre con Boca en argentina, con la Juve en Italia y con muchos otros. Si a eso le sumamos que a las instituciones que rigen el fútbol les conviene que ganen los más populares para tener a las masas tranquilas…Hasta la productividad de las fábricas aumenta cuando gana el cacique. ¿Será por eso que hoy está siendo controlado por la clase con más poder económico?
De acuerdo con mi teoría, lo primero que yo haría si fuera director técnico de algún equipo de primera división, sería averiguar por las preferencias de cada uno de los jugadores de mi equipo. Y eliminaría a todos los que sean del cacique, y contrataría a puros no del cacique. Los saco campeones en el primer año. Claro que para eso tendría que contar con jugadores buenos para la pelota, con talentos, con puros Manueles Rojas, ¿se acuerdan de Manuel Rojas? Y les enseñaría a correr y a ser fuertes y a ser bravos. Primero el talento, después la brutalidad. Pero me estoy alejando del tema. Volvamos, para finalizar.
Viene un partido con la U. Serán tan caraduras que se maten por ganar (es su obligación, por lo demás) y que le ganen después de haber dado el espectáculo de los últimos meses? Si ganan, ¿B y N se quedará tan tranquilo dejando pasar esta gravísima demostración de indisciplina? Cualquiera que sea el resultado, ¿se tomarán medidas disciplinarias contra los seguidores de Baco? No se pierda el próximo capítulo.

donbaldomero.

P.S. ¿QuémetengoqueestarmetiendoyosiamímegustalaUniversidaddeChile?

lunes, 13 de abril de 2009

Chilecompra.

En el sistema antiguo había poca transparencia. Los amigos de los funcionarios tenían preferencias y se adjudicaban todas las compras efectuadas por organismos públicos. Quienes no estaban insertos en el submundo de corrupción no tenían ninguna posibilidad de ganar alguna propuesta. Los millones estaban del lado de aquéllos, y parte de los millones eran desviados a bolsillos de personas que tenían alguna capacidad de decisión en el marco de la propuesta de turno. Todos participaban. Hasta a los escritorios más modestos llegaba dinero (de manera soslayada, por supuesto), regalos (estos generalmente llegaban a la casa del funcionario), favores manifestados en trabajos acorde con la especialidad del contratista, generalmente en la casa del funcionario, etc. Era famosa la Corvi, organismo que se encargaba de construir casas para la clase media del país y cuyos contratistas manejaban a su antojo todas las propuestas que se presentaban. Nadie se quedaba sin su parte, pero nadie que fuera extraño entraba en el círculo. Otro organismo que hizo historia (historia secreta y desconocida se entiende), fue la DGP, que dependía del ministerio de obras públicas y que era el organismo encargado de pavimentar las calles del país. A los arreglos para adjudicarse las propuestas se agregaban arreglos para declarar trabajos inexistentes (los movimientos de tierra se prestaban para ello) que se pasaban en estados de pago viciados. Toda una urdiembre de falsedades que era conocida de manera tácita por todo el mundo y que duró muchos, pero muchos años y que enriqueció a muchos, pero muchos contratistas y funcionarios (menos mal que mi general eliminó esos organismos con el fin de reorganizar los robos).
¿Cómo paramos este tipo de corrupción? dijeron en algún momento en el gobierno de turno, ¿qué hacemos para asegurar que los mandos medios se sientan controlados y actúen conforme a lo legal y justo y para evitar que los contratistas se coludan? (coludan de colusión, no de cola). Inventemos chilecompra, dijo alguien. ¿Y qué es chilecompra? preguntó otro. No lo sé porque todavía no lo hemos inventado, respondió alguien, pero se me ocurre que podría ser una forma moderna de que todo el mundo esté informado de todas las compras y propuestas del estado y organismos públicos para que todos tengan oportunidad de participar. Como era buena la idea, se acordó que entre don alguien y don otro, diseñaran el sistema que, en honor a don alguien (por haber aportado la idea) se le llamó Chilecompra. Hasta su portal en Internet tiene y permite la postulación en línea de cualquier empresa o persona natural que se sienta capacitada para proveer de los bienes o servicios en licitaciones que, se asegura, no permiten colusión de ningún tipo.
Pero, como dijo el gran Mario Vargas Llosa (y perdonando la expresión), cambiamos mocos por babas. ¿Por qué? Porque el sistema sigue permitiendo colusión, solo que ahora es un poco más difícil, nada más.
El año pasado, me tocó ir a una visita a terreno para una obra en una comuna rural. La obra era fuera de la ciudad y debimos ir, los contratistas interesados, desde la municipalidad en nuestros propios vehículos. El contratista que a la postre ganaría la propuesta, llevó en su vehículo al funcionario municipal que nos atendía (se leía que eran amigos), y en un descuido nuestro que no conocíamos el sector, se perdieron y cuando llegamos al lugar ya venían de vuelta. ¡Pura casualidad!
En innumerables licitaciones, los archivos que contienen planos y especificaciones no se pueden abrir (se entiende que con buenos computadores y buenos programas); cuando se plantean las preguntas o quejas correspondientes, la respuesta llega un día antes de la fecha de cierre de recepción de ofertas, con lo cual no queda tiempo para elaborar un buen proyecto.
En otra ocasión nos tocó presentar un proyecto (planos, muestras y especificaciones) para postular. La licitación fue declarada desierta y en pocos meses se llamó a una nueva licitación usando como especificaciones nuestro propio trabajo.
Un capítulo aparte en nuestro pelambre lo constituyen los requisitos para postular. Entender, elaborar, y preparar la carpeta con los requisitos es más difícil que elaborar el proyecto mismo; una buena parte de los oferentes muere en esa batalla. Leer y cumplir las especificaciones administrativas, desmotiva, baja la moral y hace dar vuelta la página (hasta declaraciones juradas simples exigen, con lo cual todos aquellos que no creen en Dios pueden mentir si quieren).
El día jueves 9 de abril de 2009 se presentó una licitación (1411-522-L109) en la cual se solicita cotizar literas para gendarmería. El cierre de las ofertas es el día martes 14 de abril. ¿Cuál es la trampa? Pues bien, ocurre que la licitación apareció el día jueves santo, con tres días feriados por delante; se solicitarán fotografías (o muestras si es necesario) para las cuales no hay tiempo de reaccionar dado que hay solo un día hábil para el trabajo (lunes). En segundo lugar, las especificaciones técnicas están hechas de manera que obligan a hacer consultas (al menos una); las consultas había que hacerlas en semana santa; el día lunes 13 de abril a las 11 de la mañana (día fijado para la publicación de las respuestas) no se había publicado ninguna respuesta; lógico, nadie tuvo tiempo de consultar. A menos, obviamente, que alguien esté preavisado de la licitación y tenga todo listo. ¿Y los otros oferentes interesados? Sonatum est. ¡Por Dios que es hocicón don Baldo!

El día martes 21 de abril de 2009, se publica una licitación por la adquisición de una HELICE (3086-102-L109) que suponemos es para un motor marino de la Armada. No se publica ningún otro dato técnico (ni plano, ni descripción, etc.) excepto un número de parte, probablemente del manual de la nave en cuestión. Como es un elemento interesante para ofertar por quienes estén capacitados para ello, se me ocurre que interesados debería haber; sin embargo, al no existir mayor información, éstos se desinteresan y le dejan el campo libre a quien ya se ha decidido previamente que sea el adjudicado. Si es por razones técnicas, que son muy entendibles, ¿entonces para qué llaman a una licitación? Otro dato interesante es que la licitación se cierra el día 24 de abril, o sea, tres días para estudiar el tema. Notable.
Suma y sigue. Podríamos presentar más ejemplos pero creo que la idea ya se entiende, ¿verdad? En resumen, hemos hecho uso de la tecnología y de la Internet para crear un sistema que creíamos que sería infalible para parar la corrupción pero, ¡oh divina viveza criolla! inmediatamente ha sido creado el subterfugio velado para burlarlo.
Pero, don Baldo, ¿por qué no ha hecho la denuncia correspondiente cuando le ha tocado vivir estos casos? He reclamado, señora, pero en reclamar se me ha pasado el tiempo (aparte de que se me ha contestado de manera dignamente ofendida con explicaciones de procedimientos y demases) y como yo me gano los porotos trabajando y no reclamando…Yo hablaría con el Alcalde, entonces. Señora, perdóneme pero voy a guardar un respetuoso silencio.

Don Baldomero.

P.S. Ladistanciamascortaentredospersonaseslacoima.

jueves, 2 de abril de 2009

La consulta de 1980.

Se nos citó al teatro auditorio de la empresa pues íbamos a escuchar una exposición de una funcionaria (o simpatizante) de gobierno. Se había citado a todos los profesionales de la empresa, ingenieros, jefes de departamentos y gerentes para escucharla.
La dama en cuestión, que hoy es rectora de una universidad privada, universidad que en sus comienzos funcionó en el estadio La Perla de los trabajadores, que ya no era más de los trabajadores, procedió sin preámbulos a exponer su proposición que no debía ser rechazada.
Señores, dijo, se les ha comisionado a todos ustedes para que cumplan una importante misión de dirección en las mesas de votación para la consulta que se avecina. Serán asignados a una mesa, en alguna comuna de Santiago, serán nombrados presidentes de mesa, y tendrán la tarea de llevar adelante el proceso cívico, de manera de que la nueva constitución sea aprobada. ¿Y cómo será eso, preguntó un volado, si no vivimos en las comunas que se nos asigne? No importa, argumentó la dama. Ustedes no se preocupen por eso. Si alguien les pregunta, dirán que sí viven en la comuna. Además es poco probable que alguien les pregunte. Estarán las fuerzas armadas en todo momento, velando por la tranquilidad del acto (argumento muy convincente, pues tratándose de las fuerzas armadas velando por la tranquilidad de un acto, no había nadie en este país que se atreviera a intranquilizar acto alguno).
Lo más importante de su función, señores, decía la dama, es que en el momento de recuento de los votos, se haga un recuento adecuado a los objetivos de nuestro gobierno, que son los de eliminar cualquier resabio del antiguo orden de cosas. Tenemos que regirnos por una constitución que impida que se sigan atropellando leyes y que consagre la libertad definitiva del pueblo chileno. Una constitución que asegure que lo que pasó durante la UP no volverá a pasar nunca más en este país. Hay que evitar los vicios del pasado, evitar que el comunismo se apodere del país con malas prácticas. Evitar que los sinvergüenzas vuelvan, dejando a los amantes de la libertad de lado. Por eso, señores, al hacer el recuento, se deberá tener cuidado de anular los votos que corresponda anular pero con manga ancha favorable al sí. Me explico: si ustedes ven que algún voto está mal rayado, pero favorece al sí, entonces ese voto no deberá anularse, deberá ser válido. Si, por el contrario, aparece algún voto mal rayado que favorece al no, entonces ese voto será nulo. El volado pregunto: ¿Y a usted le parece bien que para eliminar los vicios del pasado y evitar esas malas prácticas se deba proceder como se sugiere? ¿No nos estaríamos comportando de la misma forma que ellos? La dama contestó: Yo no sé usted, señor volado, pero a mí me interesa defender a mi gobierno y para mí cualquier camino es bueno si se trata de aprobar la nueva constitución. Creo que de ahí en adelante no hubo más preguntas. Se nos dieron las instrucciones generales, se nos dijo que en pocos días más nos comunicarían qué comuna nos tocaba a cada uno, qué número de mesa y el lugar de votación.
Nadie, aparte del volado, absolutamente nadie, fue capaz de protestar. Nadie fue capaz de dar una disculpa evasiva aunque fuera para evitarse el desagradable día cívico. Yo creo que no puede haber sido porque en ese grupo no hubiera conciencias rectas; en ese grupo había más partidarios del gobierno que detractores, no cabe duda. Pero detractores había y ninguno se atrevió a poner en riesgo su permanencia en la empresa protestando o exponiendo desacuerdos. Estaba fuera de lugar, estaba fuera de lo que manda el instinto de conservación.
La jornada de votación, en mi caso, fue normal. Las fuerzas armadas velaron por la tranquilidad del acto que se desarrolló normalmente, hicimos el recuento de votos, lo hicimos derechamente (en una especie de acto de desquite por la arbitrariedad impuesta) y resulta que en mi mesa ganó el sí con un 77% y con un recuento derecho.
¿Y saben que comuna me tocó? Una de las más populares: Renca. ¿Quién se lo iba a imaginar?

Don Baldomero.

P.S. Elvoladonoperdiólapegaperoenmenosdeunañotuvoqueemigrarporquesintióquenoteníafuturoenesaempresa.

domingo, 29 de marzo de 2009

Erase una vez una empresa chilena.

Don Idelfonso Garglianti era gerente técnico cincuentón o sesentón de una bullente empresa productiva chilena que producía bienes intermedios para el mercado local. La empresa era familiar y don Idelfonso era de la misma nacionalidad o descendencia que los dueños de la empresa. Eran simpáticos. Los dueños alternaban con la gente y había buenas relaciones con los sindicatos. Cuando había oportunidad, en los asados, en los cócteles, los dueños ocupaban a don Idelfonso como hazmerreír y lo dejaban en ridículo delante de los demás. Todo sano, sin mala intención, había que entretener a la gente y como había confianza con Idelfonso… Y él aceptaba todo, y se refugiaba en su pipa, sonreía y murmuraba entre dientes “este caballero…” como respuesta a las burlas. Todos nos reíamos, lo pasábamos bien.
Cuando los mandamases desaparecían y había que hacerle al laburo, el mandamenos se transformaba, perdía la simpatía exhibida con los caballeros y ahora los que sufrían eran los de más abajo. El problema era que este señor tenía, como todo buen ser humano, tentaciones que era incapaz de controlar y disimular. Era castizo el perla. Era lacho. Se transformaba ante la presencia de cualquier par de piernas jóvenes que se le apareciera por el entorno y, siempre refugiado detrás de su pipa, se abría los primeros botones de la camisa mostrando sus masculinas pilosidades pectorales para avanzar raudo en la conquista amparado en la impunidad que le otorgaba su jerarquía mal asignada.
De repente aparecía una doncella, estudiante en práctica, quien era ubicada estratégicamente en una oficina enfrente del caballero y a la cual éste le ofrecía el dudoso espectáculo de lucirse abusando del poder de su rango en contra del resto de los empleados entre los que se encontraba el suscrito.
Todos lo mirábamos, algunos inclinados ante el poder del macho mayor, otros como yo, indignados ante el abuso y la usurpación del derecho a la reproducción. Se entenderá que entre él y los otros no había mucha química, no ebullía la piel.
Trabajaba, a la sazón, en el área técnica de la empresa una niña, joven, tersa, algo gordita que un día, sin aparente razón recibió de su jefe directo (subalterno del mentado mandamenos) el aviso de que estaba despedida. A su jefe le habían ordenado que procediera a despedirla y cuando él preguntó cuáles eran las razones del despido, sobre todo tratándose de una persona que ejecutaba bien su trabajo, se le dijo que lo hiciera sin preguntar. Quedó la tendalá. La muchacha lloró primero, luego acudió a los directores sindicales y les contó que el fin de semana anterior don Idelfonso había vuelto a invitarla a salir y ella se había vuelto a negar, como lo venía haciendo desde que entró a trabajar a dicha empresa. Se hizo vox-pópulis, nos indignamos los otros, los demás guardaban silencio, y los directores sindicales pidieron una reunión con la gerencia general. ¿Qué se habló en esa reunión? Sepa Moya. Nunca lo supe. El hecho es que, cuando nosotros esperábamos una medida ejemplarizadora contra el sátiro, se procedió a dar curso al despido de la muchacha y este cuento se ha acabado.
Cortita la historia, ¿cierto? ¿Se acuerdan del tema de los derechos humanos?

donbaldomero.

P.S. HayunagrandiferenciaentreungerenteyDiosDioslosabeahoraquealguienselodigaalosgerentes.

sábado, 28 de marzo de 2009

Las Maravillas de la Televisión.

Las personas de mayor edad no nos cansamos de admirar el tremendo cambio que significó la introducción de la televisión en nuestra vida cotidiana, sin importar edad, nacionalidad, sexo, preferencias sexuales, situación económica, ideas políticas, ocupación, grado de inteligencia, etc. La diferencia de hábitos y entretenciones antes y después de la TV es marcada. Cuando yo estaba chico, a la hora de la cena, hoy la hora del noticiario, escuchábamos radio. El Reporter Esso, el primero con las últimas noticias, preparado por la United Press o el Noticiario Anaconda para informarse de los acontecimientos realmente importantes del día (¿del día anterior?); luego venía un show que solamente nos imaginábamos a través de lo que oíamos. Podían ser Los Caporales con sus canciones y chistes; Pepe Iglesias El Zorro con sus extraños personajes. ¿Quién podría olvidar al pobre Fernández? terminaba cada show hecho pebre (y de Fernández, nunca más se supo). Otras veces eran artistas de la canción (Sonia y Miriam, o José María de Guadalupe Mujica, o Arturo Millán). A veces se presentaba Monicaco, o Firulete, siempre con humor fino, nunca un garabato. Todos, personajes que para ser vistos y escuchados, más escuchados que vistos, debían estar preparados en su acto, debían estudiar y aprender sus rutinas y recitarlas en vivo, sin equivocarse, buscando el aplauso nada más que con su propio talento, sin agredir a nadie, sin recurrir a las verijas o a las tetas para llamar la atención. En otra radio transmitían La Residencial La Pichanga, con el Pa’tras pa’elante, doña Fortunata, don Pirulín y todos los futboleros de la residencial cuyos nombres reales se me han perdido en la intrincada maraña del alzhaimer precoz. A la hora del almuerzo, en la radio Del Pacífico se transmitía el Hogar Dulce Hogar de Eduardo de Calixto, con la siura Sinjorosita, la Pelá, el maestro Chasquilla, la Raca, el tío Liborio, la Nena y otros. En la noche, del mismo de Calixto, aparecía Copucha el Colegial a quien su mamá (la Mahta, interpretada por Marta Charlín) castigaba por pelusa. No le peguí al ñiño Mahta. Ahí está el hombre del lado Mahta. Nunca escuché un solo garabato; de la existencia de las tetas me enteré por otros medios y las publicidades que nos obligaban a escuchar eran de corta duración y jamás un mensaje subliminal.
Hoy la cosa es diferente. Hoy tenemos la TV. Nunca en la historia de la humanidad se habían presentado tantas oportunidades de transmitir información, imágenes, mensajes, entretención y demases como hoy en la TV (estoy exceptuando a la Internet, que tiene aún más potencialidades pero es más privada, hablamos de la entretención en público). Hemos visto en la TV programas extraordinarios, la llegada del hombre a la luna, Creaciones con el gran Jorge Dahm, La Manivela, La Belleza de Pensar (la original, la del caperuzo Cristian Warnken, no la imitación pobre de hoy), A Esta Hora Se Improvisa, con verdaderos monstruos de la inteligencia y la comunicación como don José María Navasal, su esposa doña Marina, don Julio Martínez, etc.
Ha habido grandes momentos y programas televisivos y nos ha dado mucho placer verlos y escucharlos. Recuerdo los estelares de Gonzalo Beltrán, los humorísticos Medio Mundo, el Jappening con Ja, Al Sur del Mundo, Tierra Adentro (que la tienen más afuera que adentro, de un canal para otro, a pesar de que es uno de los mejores programas de chilenidad que tenemos), incluso hasta de algunas teleseries me acuerdo. ¿Saben ustedes por qué esos programas gustaban o gustan? Porque eran la culminación de un proceso de inteligencia creativa a nuestro servicio. Preparar uno de estos programas demandaba mucho trabajo, muchos ensayos, muchas horas, discusiones y aporte de talentos de variada índole.
Qué lástima que hoy quede tan poco de esa creatividad. Siempre he pensado que la actual televisión chilena (con algunas excepciones) se puso mediocre, noticias o temas que duran 15 minutos en pantalla, que los pobladores que reclaman porque la panadería emite humo, que el niño violado por su madrastra, que la demanda por injurias de una tetona a otra, etc. Los programas en vivo, de conversación, son más una exhibición de vestidos y cueros pelados que una exposición de ideas que enseñen algo. Cualquier mediocre sale en pantalla y todos lo miramos como si estuviéramos mirando a un Charles Chaplin. Lo peor es que casi todos se entretienen. En fin, la TV hoy se orienta a complacer a mentes con pocas aspiraciones y pocas luces que se conforman con escuchar tonteras acompañadas de estridencias y garabatos. ¿Cómo es posible que el canal de la UC exhiba los famosos realitys? Es posible, Don Baldo, porque la chusma, que es mayoritaria, es un muy buen objetivo publicitario. Y a la chusma le gusta la ordinariez. Si no, no sería chusma. Si se le entregaran programas con contenidos culturales o con enseñanzas positivas, entonces la chusma se aburriría y bajaría el rating, y al bajar el rating ya no tendría el canal tantos avisadores, y con menos avisadores ya no tendrían más financiamiento que es el objetivo final. ¿O usted cree, don Baldo, que están en esta actividad por vocación comunicacional? ¡No señor! Están en esto porque les interesa la guita (como dijo el argentino), y si la guita baja o no alcanza, entonces hay que hacer lo que sea para que suba. ¡Ah! Yo estaba seguro que el objetivo era un objetivo social, cultural, noble. ¡Qué noble ni que ocho cuartos, don Baldo. No sea iluso. Si no hicieran lo que hacen para mantener el rating, ¿cómo cree usted que les podrían pagar los tremendos sueldos a todos? ¡No señor! Lo social, cultural y noble no paga, señor. Lo que rinde guita es lo masivo, o sea, lo ordinario. Pero dígame entonces, caballero, ¿por qué si quieren poner estridencias, o percusiones, o grandes alborotos cuasi musicales para atraer a la chusma, no ponen una Sheherezade con su maravillosa percusión, o un Karmina Burana con su Oh Fortuna Velux Luna y ponen puras leseras? ¿Será por los derechos de autor? ¿Les saldrá muy caro difundir, en lugar de los espantosos realitys, historias relacionadas con nuestra propia historia, presentar sainetes, en fin, cualquier tipo de programa en que se vea que hubo arte, creación, halo divino? Ahí si que no sé, don Baldo, ocurre que yo no soy experto en TV y además no me pasaron Sheherezade ni Karlina Turana ni a lo divino en el colegio, así que no podría decirle. Lo que yo le recomendaría es que organice una jornada de protesta enfrente de algún canal y lo más seguro es que lo atiendan y hasta capaz que cambien la programación. Eso sí, tendría que llevar harta chusma para que metan harta bulla y harto miedo. Pero, ¿usted cree que la chusma se prestaría para una jornada antichusma? ¿Y por qué no? ¿Acaso no sabe que la chusma, lo que menos hace es pensar? Si lo hiciera, ¿cree usted, don Baldo, que verían la mugre que les ponen los canales?

donbaldomero.

P.S. HacetiempoquequeríadecirloquedijeperonomeatrevíahastaqueescuchéadoñaMarinadeNavasalopinandolomismoqueyoasíquemeatreví.

Delación Compensada.

Acúsome, señor Juez, de haber cometido un delito pero no lo hice solo, me acompañó (me coludí con) Fulano y Mengano. ¿Cuánto me va a rebajar la pena, señor Juez? Castíguelos a ellos pero a mí, que los traicioné, no me castigue tanto, pues. ¿Y usted, don Fulano, ¿Tiene algo que decir? ¿Yo? ¿Cuándo si ni lo conozco? ¡Puchas que son calumniosos! ¿Usted cree, señor Juez, que nosotros? ¡Noo! No es lo que yo crea, señor Fulano, lo que pasa que se le está acusando junto con don Mengano de haber abusado, de haber sinvergüenzeado, de haberse aprovechado del público. ¿Y qué les pasa ahora con Mengano? Nosotros somos una empresa seria y nuestros precios se han regido siempre por las leyes del mercado que es quien fija los precios. Perdonen, caballeros, pero yo soy un cliente de farmacias (por lo tanto formo parte del mercado) y nunca se me consultó para fijar precios. Usted no se meta, oiga.
Escándalo, corrupción, abuso, robo, etc, etc, etc. Hemos quedado sorprendidos de que ¿respetables? empresas se vean envueltas en esto. Si mal no recuerdo, hace algunos meses en un reportaje de la TV, las mismas empresas eran acusadas de maniobrar para que sus vendedores indujeran al público a comprar los productos de precios más altos. ¿En qué quedó eso? Podría apostar que esta vez no la van a sacar muy cara. Podría apostar que esta vez, aunque tengan que indemnizar, los beneficios serán mayores que las pérdidas.
Esta es otra más de las múltiples formas de robar al filo de la ley. Veamos otros ejemplos de robos al filo de la ley:
¿Sabían ustedes que los bancos e instituciones financieras compran dinero a una tasa determinada y que lo venden a 6, 7 u 8 veces ese valor? Efectivamente, hoy, un banco compra dinero a una tasa anual de 2,5% (lo cual implica una tasa mensual de 0.21%) y lo está prestando, para préstamos de consumo, a una tasa de 1%? Esto significa 500% sobre el costo del dinero. ¿Dónde habrá un negocio mejor?
Falabella, otra institución financiera que profita no solo con los préstamos de dinero a través de la venta de productos (o sea, no entrega el dinero, entrega productos), sino que además profita con el margen entre costo y precio de venta de dichos productos, cobraba hasta hace poco hasta un 4% mensual por dinero que le costaba 0.63% mensual. Más de 6 veces, más de 635%. Y esta situación ha sido siempre la misma, nadie tiene la intención de cambiarla, nadie puede cambiarla, nunca cambiará. Estamos obligados a vivir y trabajar para entregar cada vez más de nuestro esforzado dinero a los mismos que controlan los niveles de sueldos y remuneraciones. Me recuerda a las pulperías del siglo 19 en las salitreras. Se les pagaba a los trabajadores una mínima cantidad de dinero en fichas para que las gastaran en la pulpería. ¿Habrá algún chileno de clase baja o media que no viva en la desesperación por lo que tiene que pagar cada fin de mes? ¿Habrá alguno que esté conforme con este sistema? Sigamos:
A las PYMES que se encuentran cada vez más ahogadas, sus clientes poderosos deciden pagarles a 30, 60, 90 ó 120 días, pero ellas deben pagar el IVA cada mes por las ventas de las que aún no reciben cancelación mientras que los poderosos clientes declaran el IVA y lo descuentan al fisco sin haberlo pagado aún. Como solución se les ocurre inventar un sistema de financiamiento de facturas por cobrar (el factoring) controlado, era que no, por las mismas instituciones financieras de las que hablábamos recién. O.K. aceptemos el factoring como un remedio menos malo y cambiemos nuestras facturas por cobrar. Peor todavía. No les entregan el total del monto de la factura, le aplican intereses aún mayores y le cobran por cada operación gastos administrativos que elevan aún más el costo de este nuevo crédito. En palabras simples, si una PYME cambia una factura, le cobrarán el interés correspondiente más un valor fijo que si lo sumamos al interés resulta un robo en el caso de que la factura sea por cantidades pequeñas. Pero está dentro del marco de la ley pues, señor. Así será, caballero, pero sigue siendo un robo.
Hay tantos ejemplos de frescura al amparo de la ley, al filo de la ley, que faltaría tiempo, papel, paciencia, memoria, para ponerlos por escrito. Decir por ejemplo que las toallas de papel que hoy compramos no son ni la sombra de las que primero conocimos porque a unos señores creativos se les ocurrió primero bajar la densidad del papel y luego estamparle relieves, de manera que en cada rollo la cantidad de papel es hoy mucho menor. Pero limpia igual pues, sí señora, pero las rebajas de costo nunca fueron traspasadas a precio, nunca se supo, nunca se dijo. Decir por ejemplo, que cuando compramos jamón, compramos un gran porcentaje de agua en lugar de carne, que cuando pagamos la cuenta del celular, no nos damos cuenta que se nos ha cobrado servicios que nunca hemos contratado. Como es poca plata, no reclamamos y listo el negocio.
Se me ocurre una forma de venganza (no de resarcimiento, eso no lo vamos a conseguir porque aunque Fasa haya decidido compensar y devolver, lo que va a devolver es irrisorio en comparación con lo que nos han robado durante muchos años) que consiste en coludirse entre todo el público para no comprarle nunca más a estas cadenas. Imaginémonos que no vendan nada durante un año, dos, los que sea necesario. ¿Cuánto aguantarán? ¿Quebrarán?
Nos costará cambiar nuestros hábitos, pero el placer de ver en las noticias los pobres resultados financieros que les generaríamos compensa cualquier sacrificio. Mientras tanto, comprémosles a las farmacias más modestas, a las que siempre han existido y tienden a desaparecer producto de los verdaderos hoyos negros llamados Fasa, Salcobrand y Cruz Verde. Si lo hacemos, devolveremos algo de justicia al sistema. ¿No dicen que el mercado es el regulador? Pues bien, actuemos concertadamente como un mercado inteligente y hagámoslo. Estoy seguro que Don Jecho nos va a aplaudir. No necesitamos ponernos de acuerdo en una fecha. De aquí en adelante, compremos en las otras farmacias. Es mucho más efectivo que ir a rayarles las paredes y a meterles bulla para salir en la tele. Me sentiría el ser más feliz del planeta si consiguiéramos algo así. Prometo que les seguiría escribiendo brutalidades para que se entretengan hasta que no me quede una pizca de neuronas o hasta que el acechante y cruel alzhaimer me haya hecho charque el mate.

donbaldomero.

P.S. Diceelrefránquemássabeeldiabloporviejoquepordiabloperoyosémáspordiabloqueporviejo.

martes, 27 de enero de 2009

¿Será verdad que somos sinvergüenzas?

Hace un montón de años atrás, durante una cena en alguna ciudad de Italia, un amigo italiano me dijo que los chilenos éramos famosos por la falta de escrúpulos con que se nos conocía. Obviamente reaccioné defendiéndome y argumentando para tratar de revertir la imagen con la que se nos asociaba pero debo confesar que mi defensa fue, lo suficientemente fuerte como para que el italiano viera que me había ofendido como también lo suficientemente débil para evitar que él se enojara y no tener que pagar yo la cuenta al final de la cena. Al día siguiente, uno de mis colegas de viaje (era un viaje profesional) trató de robarse unos álbumes de fotografías que nos estaban mostrando en una reunión de trabajo. No pudo, no lo dejé. Pero el resto del viaje para mí fue un martirio ya que él se encargó de que así fuera, en venganza por mi atrevimiento. Ojo, que estamos hablando de profesionales, de ingenieros, titulados, y con jefaturas importantes en la empresa en donde trabajábamos. Algunos días después, almorzando en un restaurant en Roma, antes de que nos robáramos unos vasos muy hermosos en los que se nos habían servido los correspondientes mostos, el mozo nos regaló a cada uno un vaso. Cuando le pregunté a nuestro anfitrión la razón del regalo, nos dijo que cuando llegaban chilenos se hacía eso pues ellos sabían que igualmente los vasos desaparecerían.
En otro viaje, esta vez en Nueva York, me trataron de gil (unos amigos residentes chilenos) porque yo no tenía intenciones de robarme las hermosas toallas del hotel en que me alojaba. Todos lo hacen, Baldo, decían; si los gringos no se darán ni cuenta, gil, decían; si estos gringos son todos unos giles, gil, decían, mientras los gringos giles se empeñaban en construir transbordadores, portaaviones, megaestructuras, etc.
¿Cuánta razón tenía el italiano? ¿Será verdad que somos sinvergüenzas? Pareciera que sí. Desde luego que como protesta por esta ofensiva pregunta y por mi condicional y débil respuesta afirmativa, se elevarán miles de voces diciendo que cómo se le ocurre, que qué se ha imaginado, que traicionero, que usted será pero yo no. Hasta capaz que se me demande. Como existe la posibilidad de que se me demande, entonces voy a cambiar mi respuesta de afirmativa a negativa (igual de condicional y débil).
Sin embargo, hay hechos que nos traicionan, hay ejemplos que le dan la razón al mentado italiano. Vamos viendo dijo el ciego:
Caso 1.
¿Se acuerdan del Piñeragate? El Piñeragate fue un escándalo político chileno
ocurrido el 23 de agosto de 1992 y protagonizado por el precandidato a la presidencia de 1993, candidato a la presidencia de 2005, candidato a la presidencia hoy en 2009 y ex senador Sebastián Piñera. Este caso comenzó cuando, en un programa de T.V. en directo y mediante una grabación telefónica clandestina, se reveló una conversación en la que Piñera descalificaba a la también candidata y diputada Evelyn Mathei. Sebastián Piñera y Evelyn Matthei, miembros de la denominada patrulla juvenil de la derecha chilena, intentaban convertirse en el abanderado del pacto político Unión por el Progreso. Fue en este ambiente cuando se divulgó una conversación telefónica entre Piñera y su amigo Pedro Pablo Díaz, y en la cual le comentaba una maniobra para bajar de la carrera a su contendora Matthei, o por lo menos ponerla en una situación difícil para que bajara su credibilidad frente a los electores. Esto se reveló en un panel durante el programa A eso de..., de dicho canal, por parte del entonces presidente de la televisora, Ricardo Claro (Q.E.P.D.) y ante la atónita reacción de Piñera (participante del programa de debate).
En la grabación, se escuchaba la voz de Sebastián Piñera junto a su amigo Díaz, comentando cómo encerrar en un debate de televisión a Matthei, insinuando que debería hablarse del divorcio
para que la candidata quedara en una postura incómoda debido a su reconocido conservadurismo y revelara ciertas contradicciones de la candidata, como por ejemplo, demostrar que Matthei profesaba el catolicismo pero no lo practicaba. Si la conducta de estos señores no es sinvergenzura, ¿entonces qué es?
Caso 2.
En los últimos años de la dictadura chilena, el entonces jefe del SERPLAC de Aysen y hoy próspero empresario nacional, José Yurasek, transfiere a manos de privados el 96% de los derechos de aprovechamiento de agua de los ríos de la región, privados entre los que él era uno de los mayores accionistas. Astutamente, a fines de los 80 Yurasek vende estos derechos a Endesa, que en ese momento era chilena y posteriormente fué vendida a Endesa España. Este negocio, que catapulta a Yurasek a la fama entre las páginas de revistas de economía y negocios, convierte a la trasnacional en la dueña del 80% de los ríos de Chile, y del 96% de los ríos de Aysén; es decir, el agua, elemento fundamental para los regadíos y el consumo humano, ya no pertenece a la gente que ha vivido toda su vida a orillas de los rios que la proporcionan, sino que pertenece a una empresa extranjera, así de sencillo. Lindo, ¿cierto?
Caso 3.
El día 24 de julio de 2006 el empresario Sebastián Piñera adquirió por intermedio de la Corredora Banchile, un 0,9% del capital social de LAN, a nombre de Inversiones Santa Cecilia, sociedad en donde compartía, a la sazón, propiedad con su señora e hijos.El mencionado paquete accionario fue adquirido a $3.280 por acción; ello significó unos 9.840 millones de pesos chilenos, que son unos US $18 millones (bonita suma, ¿verdad? ¿De donde saldrían US $18 millones en manos de una persona cincuentona que ha trabajado 25 años? ¿Del trabajo honrado? Supongamos que sí). El día inmediatamente siguiente de que se materializara la compra por el empresario (la cual fue efectuada al contado), LAN dio a conocer los estados de resultado de la empresa, donde se informó que la empresa había tenido una utilidad de un 31% y, a la vez, se anunció que se entregaría un dividendo provisorio de $84 por acción, a partir del día martes 22 de agosto. Hay que destacar que desde el día 26 de abril de 2006, el señor Piñera era miembro del directorio de LAN. En esta maniobra, se embucharon nada menos que 252 millones de pesos. Este señor fue sancionado por este caso.
¡Puchas que son sinvergüenzas!
Caso 4.
Soquimich, una empresa minera que se dedica a vender minerales no metálicos extraídos de la pampa, de donde antes se extraía el salitre, durante el gobierno militar estaba bajo administración de Corfo, y cuando vino la era de las privatizaciones fué vendida (junto con Endesa, Entel, Ecom y muchas otras). En ese tiempo y según testimonio del Director de Corfo de la época, (este testimonio se encuentra grabado en el senado) la traspasaron a Julio Ponce Lerou que ofreció a cambio (debido a que no tenia dinero) una vacas que tenía en el sur. Soquimich fue privatizada y creció mucho hasta transformarse en una empresa internacional. ¿Que pasó con las vacas? Se les murieron. Dijo Balzac que detrás de cada gran fortuna hay un crimen.
Caso 5.
10 de julio 2004. El ex Subsecretario de Transportes, Patricio Tombolini, fue sentenciado a tres años de prisión y un día, y al pago de 36 millones de pesos como responsable de dos delitos de cohecho en el denominado casos coimas, por el otorgamiento ilícito de permisos para plantas de revisión técnica en la Sexta Región. El fallo, que condenó a otros 8 involucrados, sentenció que el ex timonel quedó inhabilitado perpetuamente para ejercer cargos públicos. Las acusaciones de Carlos Filippi (empresario de la zona que detentaba el casi monopolio de las plantas de revisión técnica y que comenzó a perder bonos con el gobierno) respecto de que algunos funcionarios de gobierno habrían recibido dineros a cambio de adjudicaciones ilegales de plantas de revisiones técnicas en la sexta región (Judas), dejaron al descubierto un manejo fraudulento por parte de más de diez miembros de la alianza de gobierno. Este caso es emblemático. Funcionarios de gobierno, parlamentarios, empresarios, todos ellos coludidos para saltarse los procedimientos que la moral y la ley les indican, con el fin de aprovecharse de los demás. ¡Viva la democracia!
¿Sigo? ¡Nooo! Pero si hay montones de casos como para llenar varios libros, tenemos el caso chispas, el caso mopgate, las AFP, las isapres, LAN-cargo, ¿Sigo? ¡Nooo! O.K. pero entonces no digan que yo soy hocicón o que soy exagerado. Parece que el italiano tenía razón, ¿verdad? Lo que más me tiene intrigado es: ¿Cómo supo el italiano?

Don Baldomero.


P.S.
Lobonitodetodoestoesquecapazquehastaelijamospresidenteaunodeestosseñores.

sábado, 3 de enero de 2009

Los Derechos Humanos.

Los derechos humanos han sido pasados a llevar desde siempre. Nunca en la historia de la humanidad se ha conocido alguna sociedad, gobierno, imperio o lo que sea en los cuales se hayan respetado cabalmente. Injusticias y atropellos han existido siempre y dependiendo del cristal con que se les mire, se les ha justificado o no.
Nuestro país no ha sido la excepción. No puede haber sido la excepción. Acá siempre se ha pasado a llevar a las personas; siempre ha habido aprovechamiento por parte de gente que piensa que el planeta fue creado para aprovecharse de él (lo cual es muy cierto, de hecho existe un mandato divino según el Génesis en dicho sentido) pero pasando a llevar los derechos de los demás, aprovechándose de la pasividad de los demás, de la ingenuidad de los demás y de la interpretación de las leyes (no siempre, a veces éstas no se toman en cuenta) en la forma que más convenga. Esto último no lo encontré en el Génesis.
Cada estrato de nuestra sociedad trata de pasar a llevar los derechos de otros. ¿Ejemplos? Lo que está ocurriendo con la economía mundial es uno de los más representativos. ¿Qué culpa tiene la persona que depositó ahorros en fondos mutuos, de lo que ocurrió y ocurre en la economía mundial? ¿Qué culpa tiene el empleado que perderá su trabajo por lo mismo? Todo es legal, todo tiene una lógica y una explicación. Eso, mis queridos amigos, se llama violación de los derechos de las demás personas.
Durante el régimen militar se maltrató a personas que, al decir de algunos, amenazaban a Chile con totalitarismos foráneos por lo cual había que tomar medidas. Había que violar mujeres que no se podían defender, había que torturar hasta matar, había que hacer desaparecer. Y todo era ejecutado por aquellos a los que la sociedad les había encargado la seguridad nacional, la defensa ante enemigos del país. Y encontraron enemigos dentro del país, y pregonaron que estábamos en guerra, señores, y en esa, su guerra, se comportaron como los más desalmados de los guerreros porque no respetaron derechos humanos, y cuando se terminó la guerra inventada, se comportaron como los peores gatos de campo. Se apropiaron, o permitieron que otros se apropiaran (esto último en mayor porcentaje) de negocios, riquezas, bienes y un cuanto hay. Eso, mis queridos amigos, se llama violación de los derechos de las demás personas.
Pasado el trago amargo y una vez retornada la democracia, se continúa con lo mismo, pero con matices diferentes. Ahora la violencia no viene de allá, más bien apunta hacia allá. Una generación completa de desesperanzados y carentes de oportunidades necesita vivir y no encuentra la forma correcta de hacerlo. Entonces se comienzan a polarizar hacia el vandalismo, hacia el robo, hacia la protesta irracional, sobre todo amparados en una lamentable frase de nuestra presidenta que dijo que en su gobierno no se usaría la violencia contra el pueblo (que no se interprete que la estoy culpando a ella, solo digo que su frase fue muy desafortunada). Sucede que a cualquier patán se le ocurre romper bienes de propiedad pública, liceos, negocios; sucede que a cualquier mocosa mal educada e insolente se le ocurre faltarle el respeto a una autoridad pública arrojándole agua delante de todos; sucede que a cualquier maleante se le ocurre agredir a carabineros sin que éstos puedan ejercer su legal autoridad; sucede que a cualquier bandido se le ocurre apropiarse de lo que es de otra persona y agredir hasta el asesinato. Eso, mis queridos amigos, también se llama violación de los derechos de las demás personas.
¿Qué podemos hacer? ¿Retornar a regímenes autoritarios? ¿Reformar las leyes? ¿Usar la represión de manera enérgica?
Yo creo que si se lograra consensuar la idea de que mis derechos terminan cuando yo violo los derechos de otros se daría un gran paso. Hoy, el agresor se transforma en víctima apenas es aprehendido, lo defiende el mismo sistema, la misma legislación que han sido violados, con lo cual deduzco que hay fallas. El carácter de víctima no debería aparecer nunca si he violado derechos ajenos. La ley no debería ampararme. Cuando un agresor es detenido y es televisado en su camino hacia algún lugar, se le debería impedir que se tape la cara para que todos lo vean, lo conozcan y lo identifiquen (¿Qué se están violando sus derechos? ¿y cuales derechos, si se supone que los perdió con su fechoría?)
Las protestas deberían ser canalizadas de manera civilizada mediante negociaciones similares a las negociaciones entre patrones y empleadores. La juntas de vecinos y otros organismos de bases deberían encargarse de canalizar estas actividades dentro de un marco legalizado y de respeto y solicitar las correspondientes audiencias a los correspondientes organismos interlocutores para plantear problemas y buscar soluciones. Y todo esto debería estar contemplado en la ley para que se cumpla. Si se trata de problemas que atañen a estudiantes, entonces serían los centros de alumnos los encargados de manifestarse. Evidentemente que todo esto amparado en el hecho de que cada planteamiento encontrará la correspondiente respuesta y negociación con el o los organismos involucrados. Si el tema ha funcionado (no tan perfectamente, pero sí lo ha hecho) en el caso de las negociaciones colectivas, ¿por qué no podría funcionar para lo demás?
El caso de los maleantes es un poco más complicado. Si a mí me preguntan, opino que deberíamos aplicar una pena que se aplica en alguna sociedad oriental a este tipo de personas, esto es, mutilarlos de a poco (si no me preguntan opino igual lo mismo). Aplicar penas capitales sin titubeos, sin esperas, sin vacilaciones. El daño infringido a estas personas al aplicarle castigos ejemplarizadores es muchísimo menor que el daño que ellas podrían hacer (que harán, con seguridad) a los demás en el futuro. Si se aplicara este tipo de castigos, ¿sería tan motivador elegir el camino de los robos y asesinatos? Definitivamente no. Poco a poco se reducirían los índices de delincuencia. No existe mejor motivador que el miedo a las represalias en casos como estos. No será una excelente solución, pero sin dudas, es la mejor.
Otra buena idea es la de obligarlos a hacer algo útil para la sociedad. Obligarlos a producir, en empresas ad-hoc de manera que paguen su deuda con trabajo, sin remuneración, solo por el alimento y el alojamiento, con sus correspondientes descansos y feriados. Así se amortizaría el enorme e injusto gasto que tenemos todos que absorber para mantenerlos.
Pero todas estas no son soluciones radicales. Pienso que la principal acción para disminuir estos problemas es una justa y equitativa distribución de riquezas. ¿Quién tiene la palabra? ¿El gobierno? ¿Los empresarios? ¿Los grupos económicos? ¿Los trabajadores? La respuesta es obvia: si hablamos de distribución de riquezas, entonces hablamos de que quienes tienen riqueza deben saber compartirla. Utopía, ilusiones, fantasías. Ni a palos reparto lo que me he ganado con el sudor de mi frente y con el sudor de la frente de todos mis esclavos. Lo que es mío es mío. No me lo quita nadie. A lo sumo podré participar de planes de capacitación (pagados por el gobierno) para que mis trabajadores (¿dije esclavos?) tengan oportunidades de surgir; pero no en mi empresa. Donde, es problema de ellos. La real solución de estos problemas es la liberalización de las leyes laborales y la eliminación de impuestos que no permiten el surgimiento de las empresas. Perdone que no esté de acuerdo con sus palabras, señor, pero creo que los trabajadores lo primero que necesitan es una remuneración justa que les permita vivir sin sobresaltos y después estarán dispuestos a capacitarse para mejorar su desempeño. No señor, primero capacitación y después remuneraciones de acuerdo a lo que dicte la ley. Pero si llegan a la casa con un diploma, sus niños no se pueden comer ese diploma ni pueden esperar tanto, digo yo, además de acuerdo a la ley se les paga sueldos mínimos que no alcanzan para nada, entonces qué sacan con capacitarse si igual tendrán poca plata a fin de mes, señor, señor, ¡chuata! parece que algo le pareció mal y me dejó hablando solo el caballero. No importa, vamos a poner su casa en la lista de casas a intervenir para redistribuir la riqueza por cuenta nuestra. Si no es por las buenas, entonces será por las malas.


Don Baldomero.


P.S.
DiceelrefránaDiosrogandoyconelmazodándolealostrabajadores.

viernes, 26 de diciembre de 2008

La Democracia.

Es una pena lo que voy a decir pero creo que la democracia es la peor forma de gobierno para un país. Eso de que se decida quien va a gobernar por voluntad de las mayorías es una aberración. ¿Quién dijo que las mayorías eran sabias? ¿Quién dijo que las masas actuaban de acuerdo a la razón? Ocurre que la gran mayoría de la gente de una nación no tiene suficiente capacidad de discernimiento para resolver, ni siquiera para opinar sobre algunos o muchos temas de importancia, por falta de información, por falta de inteligencia, por falta de interés o porque casi siempre de decide con el corazón y no con la razón. Además, cuando se informan lo hacen en forma sesgada, porque los medios de información son controlados por grupos que quieren influir para su propia conveniencia. Otra parte importante de la gente decide (cuando de decisiones se trata, me refiero a las elecciones, que es la única instancia en que a las masas se les toma en cuenta) por razones de variadas índoles. A veces votamos por alguien que es simpático, y la simpatía nunca ha sido garantía de capacidad; a veces votamos por otro que habla bonito, o que sabe criticar muy bien y la locuacidad tampoco es garantía de capacidad. ¿Cuántas personas harán un análisis adecuado de alternativas antes de decidir por quien van a votar? ¿Cuántas personas cuentan con una información objetiva acerca de las posibilidades con uno u otro candidato? Pocasas. Y si hay de este tipo de personas, creo que son las mínimas; el resto, a lo que salga. Y de eso se aprovechan los más hábiles y poderosos para manejar la información. Nos dicen que Fulano gana en las encuestas y nosotros les creemos; nos dicen que Sutano ahora sí que es honrado, miento, eso no lo dicen, se trata de nunca jamás hacer que alguien se acuerde que Sutano fué alguna vez medio sinvergüenzón, sobre todo cuando a nosotros ya se nos olvidó; nos dicen que Mengano trae consigo el cambio, pero nunca se nos explica cuál cambio, en qué consiste el cambio. Puro manejo de la información para influir en el voto. Antes se usaba el cohecho y era penado por la ley. Hoy se usa la publicidad y los medios y no es penado por la ley, a pesar de que ahora se miente. En los años del cohecho no se mentía, solamente se negociaba unilateralmente.
Por otra parte, la democracia tal como está hoy concebida, nunca ha garantizado que la gente llegue, por medio de sus representantes, al poder. Se podrá llegar al gobierno; pero nunca al poder. Y lo que se busca con el sistema democrático, que es el bien común, no se consigue. En lugar del bien común, es más común que se consiga el bien particular, de unos pocos que saben manejar la situación. Los grupos económicos aumentan cada día más su riqueza y poder; las masas aumentan cada día más su pobreza y dependencia. Entonces, ¿qué diablos pasa con la democracia que no consigue solucionar los problemas de la gente? Hoy por hoy, estando en un régimen democrático, el pueblo deberá pagar por la mala situación económica creada por otros; los trabajadores perderán sus empleos y les faltará para llevarle a sus hijos. Mientras que los grupos económicos cerrarán uno de los mejores años de los últimos tiempos. Le cuentan a la opinión pública que los índices van para abajo. y les creemos. Pero, ¿cuáles índices? Menor crecimiento, responden. Pero crecimiento al fin y al cabo, digo yo.
Tal vez una buena opción de gobierno sería un régimen autoritario pero manejado por un consejo de sabios; el problema es que cuesta tanto encontrarlos y las personas sabias no tienen ningún interés en participar. Si lo tienen, entonces no son sabios y quedamos donde mismo. La otra alternativa sería una junta militar (¿ejército de salvación? ¿bomberos?) pero cargada para el otro lado, no como aquella. No mucho que se le note ni tan poco que se murmure. El problema con nosotros es que, cualquiera que sea quien maneje los hilos del país, sus antípodos (opositores, adversarios, enemigos, más enemigos que lo otro) le harán la vida imposible para que fracase de manera de que la próxima sucesión sea de sus colores. Ha sido siempre así, es así hoy y será así en el futuro, gracias a la democracia.
¿Qué hacemos entonces? Vienen nuevas elecciones y una vez más se nos presenta la oportunidad de elegir adecuadamente (el problema sigue siendo que elegiremos a los depositarios del gobierno, no a los depositarios del poder; esos no se eligen). Pero, ¿cuáles son nuestras alternativas? Las mismas de siempre. ¿Qué posibilidades tenemos de que ahora sí? Ninguna. Si sale un gobierno de los unos, los otros seguirán haciendo que no pueda gobernar por cualquier medio. Si sale un gobierno de los otros entonces los unos movilizarán a las masas para crear anarquía. ¿Quién paga la cuenta? Yo, tu, el, nosotros, vosotros, ellos. Todos, pero los que seguirán profitando, un poco menos o un mucho más, serán los mismos que han profitado siempre a costa de los que no pueden profitar por falta de profits.
Por lo tanto, es una pena lo que voy a decir pero creo que la democracia es la peor forma de gobierno para un país. ¿O ya lo dije?


Don Baldomero.

P.S.
CuántarazónteníaelfinadocuandopelabaaLosPolíticos.