La habíamos comprado con mucho sacrificio. Era una Chevrolet Combo del 2000 que habíamos rematado en un banco gracias a un contacto, y que estaba en un garage reparada después de un siniestro. Felices, orgullosos, teníamos camioneta y ahora podíamos hacer los despachos de manera más digna, antes los hacíamos o en el auto, o en un carro tirado por el auto, (¡ordinariazo, pues!). Le vamos a imprimir la imagen corporativa de la empresa, decíamos, y le asignamos un colaborador para que la manejara y la cuidara y la lavara y la arrullara tal como uno arrullaría a una regalona por la cual hubiera pagado 2,5 palos.
Y se usó, bastante, sirvió para mover mercaderías hacia y desde, a veces para llevar personal hacia y desde; el problema fue que el supuesto colaborador era más un descolaborador que lo otro y con el pasar de los meses la regalona comenzó a ajarse, comenzó a percudirse, producto del uso, nos decían, pero yo creo que era más producto del mal uso que del uso. ¡Ay, don Baldo, usted siempre tan negativo! me retaban. Pero ya no era la misma del comienzo; que le habían robado la radio, que la habían chocado por culpa de otro que arrancó, que ya no tenía espejo retrovisor, que aún conservaba ripio, (sí, ripio o áridos) en partes ocultas del piso de la carrocería, en fin, ya no era la misma. Tenía, la regalona, la rara característica de que le pasaban cosas sin que ningún humano interviniera por lo cual no era posible evitar los problemas. ¿Cómo luchar contra fantasmas?
Un fatídico día viernes en la tarde, después de la hora de trabajo, de adentro de la fábrica, la regalona desapareció. ¡Se peyó! dijo el niñito. Y no la vimos más. Se hizo la correspondiente denuncia en carabineros (nótese que escribí carabineros con minúscula), se le asignó un número de no sé qué cosa, y a esperar, nos dijeron; estos vehículos aparecen a los pocos días, nosotros les avisaremos. El robo fue muy raro. No hubo forzamiento de chapas ni candados y del recinto nadie la vio salir. Y esperamos. Cada cierto tiempo íbamos a preguntar y nos respondían; Negativo, no hay ningún reporte, si hay novedades le avisaremos.
Pasó un año hasta que un buen día apareció un señor carabinero por la portería preguntando por nosotros a una hora no hábil. Al día siguiente acudimos para saber qué novedades habían y nos comunicaron que la regalona estaba encorrales (como un animal, ¿se imaginan?); fuimos a corrales por allá lejos, preguntamos, y ahí estaba ella, agachadita y humilde como si hubiera sabido siempre que no había buenas intenciones con ella. No nos dejaron ni acercarnos a ella. Estaba toda piñinienta, parecía piltraja, más que cuando la teníamos nosotros y juraría que tiró a reconocernos porque meneaba el parachoques trasero como si fuera una verdadera colita. Cuando, pasadas las emociones del reencuentro, quisimos llevárnosla de vuelta al hogar, el funcionario de corrales no nos dejó aduciendo que teníamos que pagar estacionamiento. ¿Y cuánto será eso, caballero? preguntamos. Tres millones de pesos, escupió luego de sacar unas cuentas y mirar una serie de papeles. ¿Y por qué tanto, caballero? nos atrevimos a preguntar suavecito para que no se fuera a enojar. Lo que pasa, volvió a escupir, es que este vehículo lleva acá casi un año; desde el tanto del tanto del tanto, por lo que el estacionamiento cuesta lo que dije; la mandó para acá Carabineros (nótese que se refirió respetuosamente, con mayúscula) porque apareció botada en tal y tal parte. La fecha coincidía con el día pasado mañana del día cuando nos la robaron y el lugar coincidía con tres cuadras lejos de nuestra fábrica. ¡Que raro! ¿cierto? Como no teníamos la plata para retirarla, el funcionario de corrales nos amenazó con que en una semana más se cumplía el plazo para retirarla y que si no la retirábamos, iría a remate. Parece que la cara que teníamos daba mucha pena porque de repente nos dijo que por seiscientos mil pesos podíamos retirarla, claro que sin dejar constancia. Les juro que me emocionó la buena voluntad del funcionario de corrales. Sacrificaba ingresos por ayudarnos. Noble, un santo. No teníamos esa cantidad así que no tuvimos que retirar y pensar cuál sería nuestro próximo paso. En realidad, nuestro próximo paso obligado ha sido la resignación porque hasta la fecha no nos ha sido posible recuperar a la regalona a pesar de los esfuerzos y antesalas que hemos tenido que hacer. Cuando a un funcionario le manifestamos la falta que nos hacía (en nuestros afectos, no en nuestras actividades), este señor nos dijo que la culpa la teníamos nosotros por encariñarnos tanto así que la próxima vez, pordiosito que no vamos a querer a ninguna, nunca más..
Don Baldomero.
P.S. Juroqueloquecontéesciertoysialguienquierenombrespuedodárselos.
jueves, 7 de mayo de 2009
miércoles, 6 de mayo de 2009
Y el otoño ya llegó.
Algunas personas, todos en realidad, dicen que, en nuestro hemisferio, el otoño comienza el 21 de abril y termina el 21 de junio, fecha que marca el comienzo del invierno. Pues bien, yo tengo otra visión del tema:
Si dividimos el año en cuatro estaciones de tres meses cada una y si definimos que el verano y el invierno son las estaciones de mayor calor y de mayor frío respectivamente, entonces el día de mayor calor debería ser justo en la mitad del verano, o sea, el 5 de febrero pero resulta que el día de mayor calor (teóricamente claro, ese día podría estar nublado) es el día 21 de diciembre ya que ese día el sol estás más al sur en nuestro hemisferio; esto significa que el verano debería empezar un mes y medio antes del 21 de diciembre y terminar un mes y medio después de dicha fecha. Esos dos límites definirían los tres meses de mayor calor del año, o sea el verano, desde el 6 de Noviembre hasta el 5 de febrero. A continuación vendría el otoño, desde el 6 de febrero hasta el 5 de mayo, el invierno desde el 6 de mayo hasta el 5 de agosto (con el 21 de junio justo en el medio) y la primavera desde el 6 de agosto hasta el 5 de noviembre.
Parece que tengo razón pues casi todos los años, los días de mayor calor son alrededor del 21 de diciembre y los de mayor frío, alrededor del 21 de junio y la flores de algunos árboles de estación comienzan a aparecer en agosto, que según mi teoría ya es primavera. Según la convención actual, el mes de agosto es pleno invierno, sin embargo las flores aparecen en agosto. ¿Se equivocaron las flores? ¿Por qué habrán elegido las fechas que se eligieron para marcar las estaciones? Tal parece que se equivocaron y ahora no se les puede decir nada porque ya están todos muertos y a los muertos no se les debe pelar (a pesar de que a mí me encanta pelar a los muertos porque los muertos no se pueden defender). ¿Se imaginan lo lindo que sería tener el 18 de septiembre en plena primavera y no en invierno? Capaz que hasta no hubiera nunca más una lluvia para las ramadas. Vamos a tratar de convencer a las autoridades para que cambien el sistema, ¿les parece? Si alguien está en desacuerdo (con mi teoría, no con lo de convencer a las autoridades), por favor que me contacte para discutirlo.
Don Baldomero.
P.S. DicelaseñoranolehagancasoadonBaldoporqueestámáslocoqueunacabra.
Si dividimos el año en cuatro estaciones de tres meses cada una y si definimos que el verano y el invierno son las estaciones de mayor calor y de mayor frío respectivamente, entonces el día de mayor calor debería ser justo en la mitad del verano, o sea, el 5 de febrero pero resulta que el día de mayor calor (teóricamente claro, ese día podría estar nublado) es el día 21 de diciembre ya que ese día el sol estás más al sur en nuestro hemisferio; esto significa que el verano debería empezar un mes y medio antes del 21 de diciembre y terminar un mes y medio después de dicha fecha. Esos dos límites definirían los tres meses de mayor calor del año, o sea el verano, desde el 6 de Noviembre hasta el 5 de febrero. A continuación vendría el otoño, desde el 6 de febrero hasta el 5 de mayo, el invierno desde el 6 de mayo hasta el 5 de agosto (con el 21 de junio justo en el medio) y la primavera desde el 6 de agosto hasta el 5 de noviembre.
Parece que tengo razón pues casi todos los años, los días de mayor calor son alrededor del 21 de diciembre y los de mayor frío, alrededor del 21 de junio y la flores de algunos árboles de estación comienzan a aparecer en agosto, que según mi teoría ya es primavera. Según la convención actual, el mes de agosto es pleno invierno, sin embargo las flores aparecen en agosto. ¿Se equivocaron las flores? ¿Por qué habrán elegido las fechas que se eligieron para marcar las estaciones? Tal parece que se equivocaron y ahora no se les puede decir nada porque ya están todos muertos y a los muertos no se les debe pelar (a pesar de que a mí me encanta pelar a los muertos porque los muertos no se pueden defender). ¿Se imaginan lo lindo que sería tener el 18 de septiembre en plena primavera y no en invierno? Capaz que hasta no hubiera nunca más una lluvia para las ramadas. Vamos a tratar de convencer a las autoridades para que cambien el sistema, ¿les parece? Si alguien está en desacuerdo (con mi teoría, no con lo de convencer a las autoridades), por favor que me contacte para discutirlo.
Don Baldomero.
P.S. DicelaseñoranolehagancasoadonBaldoporqueestámáslocoqueunacabra.
lunes, 4 de mayo de 2009
Tres bellas, qué bellas son.
Esta es una de las tantas rutinas que hace muchos años nos presentaban Los Caporales, en la radio, cuando nos visitaban una vez al año y que la quiero compartir con ustedes.
Se trata de un hombre joven que visita diariamente a tres hermanas casamenteras, hijas de doña Encarnación, una matrona de 120 kilos, viuda y cuya única preocupación es casar bien a sus hijas, Soledad, Silvia e Isabel. Como pasan los meses y el muchacho no manifiesta preferencia por ninguna de ellas, se ponen de acuerdo y le conminan a decidirse. Joven, dice doña Encarnación, ya es tiempo de que usted nos diga cuál de mis hijas será la elegida por su corazón; si usted no lo hace, entonces nos veremos obligadas, muy a pesar nuestro, a suspender sus visitas a nuestra casa. El presionado doncel les responde que al día siguiente les traerá un escrito en el cual verán cuál es la elegida.
Al día siguiente, les entrega el escrito que decía:
Tres bellas qué bellas son cual de las tres ha de ser la que ama mi corazón será Soledad no es Silvia tampoco Isabel que no es poca su beldad.
Tal como se ve, sin signos de puntuación. Al leerlo le plantean que no está clara su preferencia por faltar la puntuación y él les dice que la puntuación es tarea de ellas. Cada una de las doncellas se retira a su dormitorio a meditar y él se retira a su casa. Al poco rato ellas se juntan y exponen su parecer.
Soledad presenta el siguiente escrito:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? Será Soledad. No es Silvia. Tampoco Isabel, que no es poca su beldad.
Por lo tanto, dice, es a mí a quien quiere. No, dice Silvia, el escrito debe puntuarse así:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No. Es Silvia. Tampoco Isabel, que no es poca su beldad.
Es a mí a quien desposará, a lo cual Isabel replica con su propia puntuación:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No es. ¿Silvia? Tampoco. ¡Isabel! Que no es poca su beldad.
Al ver las tres niñas que han sido víctimas de una burla, llaman a su madre quien cita al solicitado galán a explicarse. Este les replica que la puntuación del escrito es como sigue:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No es. ¿Silvia? Tampoco. ¿Isabel? ¿Qué? ¡No! Es poca su beldad.
¿Adivinan con quien tuvo que casarse el afortunado? Con doña Encarnación.
Don Baldomero.
P.S. Silapuntuaciónestanimportante¿porquélausamostanpoco?
Se trata de un hombre joven que visita diariamente a tres hermanas casamenteras, hijas de doña Encarnación, una matrona de 120 kilos, viuda y cuya única preocupación es casar bien a sus hijas, Soledad, Silvia e Isabel. Como pasan los meses y el muchacho no manifiesta preferencia por ninguna de ellas, se ponen de acuerdo y le conminan a decidirse. Joven, dice doña Encarnación, ya es tiempo de que usted nos diga cuál de mis hijas será la elegida por su corazón; si usted no lo hace, entonces nos veremos obligadas, muy a pesar nuestro, a suspender sus visitas a nuestra casa. El presionado doncel les responde que al día siguiente les traerá un escrito en el cual verán cuál es la elegida.
Al día siguiente, les entrega el escrito que decía:
Tres bellas qué bellas son cual de las tres ha de ser la que ama mi corazón será Soledad no es Silvia tampoco Isabel que no es poca su beldad.
Tal como se ve, sin signos de puntuación. Al leerlo le plantean que no está clara su preferencia por faltar la puntuación y él les dice que la puntuación es tarea de ellas. Cada una de las doncellas se retira a su dormitorio a meditar y él se retira a su casa. Al poco rato ellas se juntan y exponen su parecer.
Soledad presenta el siguiente escrito:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? Será Soledad. No es Silvia. Tampoco Isabel, que no es poca su beldad.
Por lo tanto, dice, es a mí a quien quiere. No, dice Silvia, el escrito debe puntuarse así:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No. Es Silvia. Tampoco Isabel, que no es poca su beldad.
Es a mí a quien desposará, a lo cual Isabel replica con su propia puntuación:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No es. ¿Silvia? Tampoco. ¡Isabel! Que no es poca su beldad.
Al ver las tres niñas que han sido víctimas de una burla, llaman a su madre quien cita al solicitado galán a explicarse. Este les replica que la puntuación del escrito es como sigue:
Tres bellas, ¡qué bellas son! ¿Cuál de las tres ha de ser la que ama mi corazón? ¿Será Soledad? No es. ¿Silvia? Tampoco. ¿Isabel? ¿Qué? ¡No! Es poca su beldad.
¿Adivinan con quien tuvo que casarse el afortunado? Con doña Encarnación.
Don Baldomero.
P.S. Silapuntuaciónestanimportante¿porquélausamostanpoco?
Un hada buena.
Este era un país al que su topografía le hacía el mejor dotado del mundo para producir energía eléctrica por medios hidráulicos; tenía un desierto con la mayor radiación solar del mundo; contaba con un archipiélago con los vientos más poderosos del planeta; contaba con los mayores géiseres jamás vistos; tenía en su norte miles y miles de hectáreas de terrenos desérticos no aprovechados y en su sur millones y millones de metros cúbicos de agua en sus ríos; tenía serios problemas de contaminación por material particulado en el aire de sus principales ciudades y se había convertido en el primer productor de cobre del mundo. Sin embargo, el 50% de la electricidad que producía era a petróleo o carbón, no era capaz de producirla por medios solares o eólicos o geotérmicos; no era capaz de llevar el agua de sus ríos sureños al desierto para pintarlo de verde; lo único que hacía para limpiar el aire de sus ciudades era suspender temporalmente el uso de las fuentes contaminantes en lugar de cambiar las tecnologías que contaminaban; vendía al mundo su producción de cobre sin ningún valor agregado, solo como metal bruto (a veces ni siquiera como metal sino como mineral); todo porque cada vez que alguien quería avanzar, no avanzaba, porque entre autoridades y oposición gastaban todas sus energías en pelearse unos con otros en lugar de preocuparse de cosas trascendentes y cuando a alguien se le ocurría desarrollar un proyecto de energía eléctrica hidráulica o de las otras, se levantaban miles de voces azuzadas por abogados inescrupulosos para oponerse y robar dinero.
Hasta que un hada llegó al país y tocó todo con su varita mágica pasando por todos sus rincones, de norte a sur, esparciendo sus ilusiones a todos los habitantes sin excepción y sin dejar nada ni nadie sin tocar.
Desde ese día se produjo un milagroso despertar general y lo primero que ocurrió fue que todos comenzaron a remar para el mismo lado y el país comenzó a desarrollar proyectos de generación eléctrica por métodos limpios, llevó agua hasta sus desiertos con bombas movidas por electricidad generada en los mismos desiertos con la luz del sol y los convirtió en vergeles en los cuales se producían granos para producir biodiesel, alimentos para ganado que servía para alimentar a su población y productos agrícolas para exportar; en las ciudades del norte instaló grandes fábricas y procesó la mayor parte del cobre que extraía vendiéndole al mundo conductores, planchas y otros elementos con valor agregado; en los archipiélagos del sur instaló plantas eólicas y en el norte instaló plantas geotérmicas de electricidad y tuvo energía suficiente para eliminar de las casas y edificios la calefacción a petróleo o gas mediante la mejora de las redes de transmisión eléctrica y eliminó el petróleo del transporte interurbano, el que se hizo a partir de entonces en trenes eléctricos. Todo esto lo hizo menos dependiente del petróleo (y del gas de otros países), comenzó a generar menos dióxido de carbono con lo cual dejó de colaborar con el calentamiento global, generó muchísimos empleos y todos tenían trabajo y como los hombres ya no se quedaban en la casa porque todos iban a trabajar, entonces las mujeres se pudieron quedar en sus casas a atender a sus hijos pequeños y la delincuencia y la drogadicción bajaron y todos…Don Baldo, don Baldo, ya pues, despierte que lo buscan, ¿cómo se le ocurre quedarse dormido en horas de trabajo? ¿Qué no durmió anoche? Ay señora, si usted supiera. ¿Si supiera qué, don Baldo? ¿Y esa cara de felicidad, don Baldo? ¿Qué le pasa? Lo que ocurre, señora, es que estaba soñando y lo último que me acuerdo es que las mujeres ya no salían a trabajar y se quedaban en sus casas. Por Dios, don Baldo, usted si que es machista.
Don Baldomero.
P.S. ¿Quéhabrápasadoconelrepartodelasriquezas?Parecequevoyatenerqueseguirdurmiendo.
Hasta que un hada llegó al país y tocó todo con su varita mágica pasando por todos sus rincones, de norte a sur, esparciendo sus ilusiones a todos los habitantes sin excepción y sin dejar nada ni nadie sin tocar.
Desde ese día se produjo un milagroso despertar general y lo primero que ocurrió fue que todos comenzaron a remar para el mismo lado y el país comenzó a desarrollar proyectos de generación eléctrica por métodos limpios, llevó agua hasta sus desiertos con bombas movidas por electricidad generada en los mismos desiertos con la luz del sol y los convirtió en vergeles en los cuales se producían granos para producir biodiesel, alimentos para ganado que servía para alimentar a su población y productos agrícolas para exportar; en las ciudades del norte instaló grandes fábricas y procesó la mayor parte del cobre que extraía vendiéndole al mundo conductores, planchas y otros elementos con valor agregado; en los archipiélagos del sur instaló plantas eólicas y en el norte instaló plantas geotérmicas de electricidad y tuvo energía suficiente para eliminar de las casas y edificios la calefacción a petróleo o gas mediante la mejora de las redes de transmisión eléctrica y eliminó el petróleo del transporte interurbano, el que se hizo a partir de entonces en trenes eléctricos. Todo esto lo hizo menos dependiente del petróleo (y del gas de otros países), comenzó a generar menos dióxido de carbono con lo cual dejó de colaborar con el calentamiento global, generó muchísimos empleos y todos tenían trabajo y como los hombres ya no se quedaban en la casa porque todos iban a trabajar, entonces las mujeres se pudieron quedar en sus casas a atender a sus hijos pequeños y la delincuencia y la drogadicción bajaron y todos…Don Baldo, don Baldo, ya pues, despierte que lo buscan, ¿cómo se le ocurre quedarse dormido en horas de trabajo? ¿Qué no durmió anoche? Ay señora, si usted supiera. ¿Si supiera qué, don Baldo? ¿Y esa cara de felicidad, don Baldo? ¿Qué le pasa? Lo que ocurre, señora, es que estaba soñando y lo último que me acuerdo es que las mujeres ya no salían a trabajar y se quedaban en sus casas. Por Dios, don Baldo, usted si que es machista.
Don Baldomero.
P.S. ¿Quéhabrápasadoconelrepartodelasriquezas?Parecequevoyatenerqueseguirdurmiendo.
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