jueves, 3 de septiembre de 2009

Septiembre, mes de la Patria.

Vamos subiendo la cuesta, que arriba mi calle se vistió de fiesta…dice Serrat.
Llegamos al mes de septiembre y comienza una hermosa fiesta en mi país. Vamos viendo:
El día sábado 5, partido de fútbol contra Venezuela. Si les ganamos: fiesta, alegría, celebración, destrucción, vandalismo.
El día miércoles 9, partido de fútbol contra Brasil. Si les ganamos o empatamos: fiesta, alegría, celebración, destrucción, vandalismo; pero ahora del grande pues, no siempre se le gana o se le empata a Brasil, ¿no les parece? Harto daño, y no solo en Santiago pues ¡cómo se le ocurre! Si somos chilenos en todo Chile, y la alegría es tanta, pues. ¡Viva Bielsa! Convidémoslo al club de La Unión para que se mande un discursito y nos deje a todos embobados.
El día viernes 11 la mitad celebra el pronunciamiento militar y la otra mitad recuerda con tristeza el día que se terminó la democracia. A celebrar privadamente los unos y a protestar violentamente los otros. ¡Rompamos, pues! matemos algún paco, tiremos molotoves, por los caídos, por el joven combatiente, ¡qué sé yo!
El día jueves 17 se terminan las odiosidades porque se comienza a celebrar la independencia. Vamos a una fonda con mi compadre y en un ratito estamos tirados debajo de una mesa, muertos de curados.
El día viernes 18, de mañanita, nos servimos un buen mariscal y ¡a la fonda otra vez los boletos, pues! Pa’eso estamos en 18. Chichita, arregladito, piscolita, vinito, roncito, y antes de que se nos ocurra ponerle algo dentro del estómago para diluir el alcohol (cultura etílica le llaman) estamos de nuevo en el suelo, con el planeta girando, con la vianda desparramada y nos llevan a la casa en calidad de bultos.
El día sábado 19, después de dormir hasta mediodía nos servimos un ajiaco y nos vamos al parque a ver la parada previa pasada por las fondas del parque. Chichita, arregladito, piscolita, vinito , roncito, y nos vamos a la elipse más curados que el hilo curado para ver desfilar a las fuerzas armadas y de orden. Debe ser la única vez que vemos pasar un paco y no le tiramos un peñascazo. Es que se ven tan gallardos, pues (¿o será porque no nos quedan fuerzas?). A los lejanos e imperceptibles sones de la marcha Radetzky caemos al pasto y no nos levantamos hasta el otro día. ¡Puchas que lo pasamos bien p’al 18! ¿Cierto compadre?
Los demás días hasta fin de mes, no faltará su ataquito a algún predio de la Araucanía o su protestita de esas que aparecen de repente. Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas...
…Vamos bajando la cuesta, que arriba en mi calle se acabó la fiesta.

donbaldomero.

P.S. Elquedijoquehabíaquedarlavidaporlapatriaestabamáslocoporquesito
dosdiéramoslavidaporlapatriaentoncesnoquedaríanadieenlapatriayentoncesnohabríapatriaentonceselquedijoquehabíaquedarlavidaporlapatriaestabamáslocoporquesitodos…